viernes, 29 de mayo de 2009

UNA MAS DE JUDIWOOD-LOS ZOMBIES NAZIS

LO QUE FALTABA.

ESTOS JUDIOS NO SE PUEDEN OLVIDAR DEL NACIONAL SOCIALISMO. LA UNICA DOCTRINA QUE LOS COMBATIO VERDADERAMENTE.
AVER CUANDO LE PAGAN A ADOLF HITLER TODO LO QUE LE DEBEN POR LOS DERECHOS DE AUTOR Y DE PROPIEDAD CON TANTAS PELICULAS BASADAS EN SU PERSONA Y SU IDEAL.
OJO QUE LOS VERDADEROS NAZIS NO ESTAN MUERTOS.......SIEG HEIL.

jueves, 28 de mayo de 2009

LA CUESTION JUDIA


LA CUESTIÓN JUDÍA’
De Robert Brasillach y Pierre-Antoine Cousteau

Prólogo del Editor-Traductor.
El esfuerzo para prevenir la guerra entre Francia y Alemania llevado a cabo por hombres como Brasillach y Cousteau y otros patriotas franceses estaba ciertamente condenado de antemano al fracaso, había demasiados intereses en juego y poder en manos de los Judíos para que no estallase la guerra.
Ellos se ciernen solamente al ámbito francés con escasas referencias a Inglaterra y otros países. Sólo el prefacio de Ediciones "Du Bon Temps" del año 1999 donde se cita el reconocimiento del Primer Ministro inglés, Chamberlain: "Los Judíos han ejercido sobre mí una fuerte presión para disuadirme de no concluir ningún arreglo con el Führer " da a entender con mayor claridad una operación de mayor alcance. En efecto es así y lo sorprendente es qué, tanto Cousteau como Brasillach y los prologuistas franceses se les haya pasado por alto que el Daily Express de Londres, el día 24 de Marzo de 1933, encabezando la primera página y con grandes titulares figurase la declaración de guerra por parte del Congreso Mundial Judío: "Judea Declares War on Germany" y el hecho es que esta declaración de guerra fue renovada en 1938 en Estados Unidos en la prensa de New York según creo recordar.
James Forestal, Secretario de Defensa de los Estados Unidos de 1947 a 1949 dejó escrito en su Diario, publicado en 1951, que según los informes del embajador Estadounidense de aquella época, Joseph P. Kennedy (el padre del presidente John Kennedy), que Chamberlain había manifestado: "América y los Judíos Internacionales habían forzado a Inglaterra a emprender la guerra " según apareció en el "Sun" de Melbourne, Australia el 29-10-1951. (1) Bruce H. Brown. "The World Trouble Makers". Página 66.
Rankin, congresista americano por Missouri acusó a: "Los banqueros de Wall Street y los Judíos Internacionales estaban arrastrando al país a la guerra" según citación del American Jewish Year Book, volumen 43, 1941-1942 página 111). (2) James Comb. "Who´s Who in the World Zionist Conspiracy". Página 25.
En el periódico Judío "American Hebrew" el 3-6-1938, antes de la II G. M., se escribió:
"Una combinación de Inglaterra, Francia y Rusia más pronto o más tarde obstruirá con éxito la marcha triunfante del loco del Führer. Bien sea por accidente o por designio un Judío ha venido a tener una posición de la mayor trascendencia en cada una de esas tres naciones. En las manos de esos no Arios reside la propia vida de millones. Esos Tres Judíos son Leon Blum en Francia, Litvinoff en Rusia, y Hore-Belisha en Gran Bretaña. Estos tres grandes hijos de Israel combinarán para enviar al frenético dictador Nazi al infierno. Cuando el humo de la batalla se desvanezca y las trompetas no suenen ya, y las balas no destruyan más, entonces el trío de los no- Arios entonaran un réquiem con sonidos sospechosamente parecidos a la "Marsellesa", "God save the King" y "La Internacional", fundiéndose en un gran final en un soberbio, agresivo arreglo de Eli, Eli." (3) Bruce H. Brown "The World Trouble Makers" página 37.
Estas citas, entre otras, pueden dar un ejemplo de lo que acontecía, en aquellos momentos, en Occidente y del grado de control conseguido por los Judíos sobre el mundo Ario. Añadamos que el Presidente Roosevelt tenía ascendencia judía lo mismo que su sucesor Truman; que Churchill por parte de madre también la tenía y que Stalin, aunque en esto no hay pleno acuerdo, era Judío o por lo menos estaba íntimamente relacionado con ellos como lo prueba que su esposa era judía.
Con todos estos países estrechamente relacionados con el mundo subterráneo de los Judíos y con todo el poder de la gran Banca mundial bajo su control era inevitable que estallase la guerra, máxime si la política económica revolucionaria de Hitler que, con el patrón trabajo en sustitución del patrón oro, demostró una enorme eficacia para resolver los problemas financieros de Alemania y que si hubiese sido imitado, (era el gran temor de los banqueros Judíos), hubiese acabado con su tremendo poder. Era pues una cuestión de supervivencia. Se decidía si se podía seguir materializando el sueño milenario de dominación mundial judía y de reducir a los goyim a piltrafas morales y mestizarlos a su conveniencia o sí, por el contrario, ese "sueño" desaparecería y se sustituiría por una gran concepción de belleza y armonía, donde imperase la virtud, el honor, la dignidad, el valor, el saber, el conocimiento, la ciencia y la búsqueda del Superhombre.
En Francia, la pérdida de la guerra por Alemania trajo consigo una atroz persecución, desconocida desde los tiempos de la Revolución francesa de 1789, al menos 150.000 franceses fueron vilmente asesinados por la "tolerante democracia francesa", entre ellos Robert Brasillach puesto que había que impedir que hombres con las ideas claras transmitiesen sus conocimientos. En Italia más de 100.000 seres humanos pagaron también con su vida durante y después de la guerra para que los demócratas gobernasen plácidamente y siguiesen proclamando su apego a los Derechos Humanos.
Los Judíos habían ganado una gran partida. Pero aun hay esperanzas. Hay decenas y decenas de millones de arios que no están corrompidos por la droga, el juego, las perversiones sexuales y que no tienen en sus familias ningún pariente mestizo; el judío no ha logrado aún llegar hasta ellos completamente.
Todavía tenemos una última oportunidad, seamos conscientes de ello y no la desaprovechemos, está en juego nuestra supervivencia como especie y la dignidad y libertad de nuestra descendencia.
J. N.

LA CUESTIÓN JUDÍA.
Robert Brasillach.
Pierre-Antoine Cousteau

Prefacio.
El texto aquí publicado está compuesto de cuatro artículos aparecidos en los dos números especiales del periódico Je Suis Partout consagrados al problema Judío. Estos números están fechados entre el 15 de abril de 1938 y el 17 de febrero de 1939. Lucien Rebatet había sido el redactor principal.
Entre estas dos fechas, la crisis de septiembre de 1938 estuvo bien cerca de precipitar a Europa en la guerra: la oprimida minoría alemana de los Sudetes, en Checoslovaquia, reclamaba su incorporación al Reich, según el Derecho de los Pueblos a disponer de sí mismos. Los incidentes se multiplicaban. El 3 de agosto de 1938, los 3.500.000 de Alemanes Sudetes estaban al borde de la insurrección e Hitler anunció su intención de intervenir militarmente. La intransigencia del presidente checo, Benes, había hecho fracasar la misión de conciliación del Primer Ministro inglés, M. Chamberlain. El Congreso Mundial Judío hizo llegar a éste, el 18 de septiembre, una resolución que concluía así:
"El ejecutivo del Congreso Mundial Judío le ruega, en consecuencia, de no aceptar ningún arreglo que no salvaguardase absolutamente los derechos de los judíos".
Chamberlain debía confesar más tarde: "Los Judíos han ejercido sobre mi una fuerte presión para disuadirme de no concluir un arreglo con el Führer." (1) New Chronicles, 15 de enero de 1952.
Impelido por el ministro francés Mandel, Benes decretó la movilización general en Checoslovaquia el 23 de septiembre de 1938. Francia movilizó igualmente. Europa estaba en armas.
Para evitar la guerra, Mussolini propuso una conferencia internacional. Los Acuerdos de Munich, en los días 29 y 30 de septiembre de 1938, descebaron la guerra y restablecieron la justicia en la Europa central devolviendo a Alemania los territorios poblados con poblaciones germánicas. La paz había sido salvada, pero solamente por un tiempo. Un poderoso Lobby (2) trabajaba tanto en Europa como en los Estados Unidos a disponer las naciones contra la Alemania Nacional-Socialista. Por la prensa, por las películas, por una propaganda belicista desenfrenada, una pequeña minoría iría a precipitar a Europa en una guerra fraticida.
(2) Lobby: Grupo de presión. En este caso se trata del Lobby Judío. (Nota del Traductor).
Pierre-Antoine Cousteau, en un artículo luminoso, nos recuerda aquí que los principales responsables de la Segunda Guerra Mundial no son esos que la propaganda de los vencedores nos señalan con el dedo desde hace cincuenta años.
Por respeto a los autores de estos artículos, nosotros no publicaremos aquí las prevenciones antirracistas de circunstancia. Los fautores de guerra deben ser denunciados, sean cuales fuesen sus orígenes.

LA CUESTIÓN JUDÍA.
Robert Brasillach.
Je suis Partout , 15 de abril 1938.

En junio de 1936, para recoger la frase del señor Xavier Vallat, este viejo país galo-romano, por primera vez en toda su historia, ha pasado a estar bajo la dominación de un Judío [(1) Xavier Vallat al parecer no tuvo en cuenta que el judío León Gambetta fue nombrado presidente del Consejo de Ministros en Francia en 1881. (N. del T.)]. Esta fecha histórica, conviene recordarla. La prisa con la cual el señor Blum se rodeó de colaboradores de su raza y su mediocridad o su infamia, no tardaron mucho en hacer nacer, en Francia, lo que no se había visto desde el caso Dreyfus, un movimiento de antisemitismo. Bajo el segundo gobierno del Señor Blum, este movimiento toma tal amplitud, que estalló en la Cámara, donde señor Marx Dormoy ha creído contenerlo por una frase desde ahora legendaria: "Un Judío bien vale un Bretón". El éxito del libro de Céline (), verdadero "grito de revuelta de los indígenas" (2) hubiese sido inconcebible diez años antes. En el parlamento, en la calle, entre los médicos, los abogados, la Cuestión Judía está desde ahora en el primer puesto. Los acontecimientos exteriores, la política de Hitler, la política rumana, el "Anschluss" que ahuyenta a los Judíos de Viena, toda una oleada de emigrados que revienta sobre nuestro país, han contribuido a hacerla tanto más visible y más importante. La caída de M. Blum, tanto en la Cámara como en el Senado, se hizo al grito de: "¡Los Judíos al ghetto!".
(2) Se trata de la novela "L´Ecole des cadavres". (N. del T.).
Existe un periódico, órgano de la Liga Internacional contra el Antisemitismo, que se llama EL DERECHO DE VIVIR. ¡Cómo si en Francia se hubiese rehusado a cualquiera el derecho de vivir! He ahí el primer error (y la primera calumnia) de aquellos que condenan el antisemitismo. Nosotros no queremos matar a nadie, no queremos organizar ningún pogrom (3) Pero pensamos también que la mejor manera de evitar las reacciones siempre imprevisibles del antisemitismo instintivo, es organizar un antisemitismo de razón. (3) Pogrom palabra de origen eslavo que designa la manifestación violenta de antisemitismo, contra la comunidad judía acompañada casi siempre de pillajes y muertes. (N. del T.).
La segunda calumnia es de hacer creer que nosotros queremos resucitar las guerras de religión. La Cuestión Judía no es en grado alguno una cuestión religiosa, y esto tanto más que en Francia, la mayor parte de los Judíos son descreídos y no practicantes. Bernard Lazare (4), a quien hay que citar siempre porque era un Judío muy conciente, ha protestado muchas veces contra esta deformación. Los Judíos no son los adeptos a una religión, sino un pueblo.
(4) Bernard Lazare escritor judío que argumentó en su libro "El Antisemitismo. Su historia y sus causas"que los motivos del antisemitismo eran originados por el comportamiento de los propios judíos.
Es sin ideas preconcebidas como conviene considerar la Cuestión Judía. Muchos de esos que se ocupan han comenzado por una cierta curiosidad de artista, han estado interesados en las costumbres, lo pintoresco, las ideas de este pueblo tan original. Ellos confiesan además a veces que ellos prefieren a los judíos de las viejas comunidades israelitas, a los judíos que se hacen pasar por asimilados. Es cierto, en todo caso, que es imposible, tal como lo creen demasiados liberales, de ser de la jurisdicción de dos naciones, la Judía y la Francesa. Hace falta elegir. Cualquiera que sea la elección, nos entenderemos mejor cuando las ideas estén claras.
Todos los pueblos han sido antisemitas: los romanos, los árabes, las naciones europeas. Todos los regímenes: las Teocracias, las Monarquías, las Repúblicas, los Soviets. Esto es un hecho contra el cual no pueden nada los más poderosos clamores.
Quiérase o no, Francia gobierna 70 millones de hombres blancos, amarillos, negros, musulmanes, conversos, fetichistas, civilizados, bárbaros, que no tienen entre ellos dos ideas comunes. Ellos no tienen dos ideas comunes, pero tienen una: para bien o para mal, ellos no aman a los Judíos. Darles al señor Mandel como ministro de colonias resulta pues como una verdadera provocación.
Lo que tenemos que decir primeramente, es que se habrá dado un gran paso en la senda de la justicia y en el bienestar nacional cuando se haya considerado al pueblo Judío como una minoría étnica, cuando él sea considerado como un pueblo EXTRANJERO. Se puede tener las mejores relaciones del mundo con los extranjeros que viven en nuestro país. Ninguno de nosotros es xenófobo.
En una sociedad bien hecha, no debería ser más molesto el ser un Judío con estatuto en Francia, como ser polaco, un turco, un inglés o un brasileño. Es la asimilación inconsiderada la que causa el antisemitismo.
Para aquellos que nos opondrían ciertos ejemplos admirables de sacrificio judío a la causa francesa, les responderemos muchas cosas. Primero que hubo durante la guerra voluntarios americanos, catalanes, suizos, luxemburgueses, que combatieron por Francia. Ellos no desean en modo alguno gobernarla. Les honramos de todo corazón, les tenemos un infinito reconocimiento. Tenemos un reconocimiento análogo por los soldados judíos caídos por defender la tierra que les abrigaba. (Un reconocimiento tanto más grande ya que no son muy numerosos. Hubo menos judíos de Francia muertos – 1700 – que sacerdotes y religiosos- 5000.)
Esto no quiere decir en modo alguno que nosotros debamos ceder esta tierra a sus hermanos de raza. En cuanto a aquellos que han vuelto, muchos son los primeros a proponernos su colaboración para ayudarnos a organizar un estatuto Judío y a expulsar a los revolucionarios.
Nosotros les responderemos también, que una sola organización política, en este siglo, ha hecho oficialmente profesión de antisemitismo, ya que se firmaba una declaración en este sentido al adherirse: es "l´Action Française". La "Action Française" enseña a sus amigos a honrar la memoria de uno de sus héroes, de raza judía, el sargento Pierre David, adepto del nacionalismo integral, al cual Charles Maurras (1) ha saludado como un "soldado admirable" y un "ejemplo viviente" y del cual él pide releer el testamento "con un gran sentimiento de admiración por la belleza intelectual y moral del carácter del que lo ha escrito". ¿Esto quién lo sabe?
(1) Charles Maurras escritor, y defensor de la monarquía hereditaria, inspirador de L´Action Française. En 1944 fue apresado juzgado y condenado a cadena perpetua; liberado en 1952 a causa de su salud murió ese mismo año. (N. del T)
Citemos aun a Maurras, del cual el Judío Albert Josipovici decía que era el único en haber comprendido la cuestión Judía. "La sangre que se derrama es un bautismo y, sin pagar siempre por la sangre no derramada, constituye una herencia espiritual, el cual puede luchar contra la herencia de la carne. Más aún, al lado de este trágico servicio de guerra…. Hay servicios civiles, sociales, políticos…. ¿Es que este principio comedido y reconocido no abre todos los horizontes deseables a las personas y familias judías deseosas de incorporarse completamente y sin segunda intención al cuerpo de Francia? " ¿Qué se puede añadir de más? Que los Judíos franceses mediten este texto.
Nuestra doctrina esencial es que no hay fatalidad. Si se creyese en la fatalidad, no se lucharía. No hay fatalidad, y un espíritu noble puede escapar siempre a las fuerzas de su raza, pero él debe combatirlas, ya que estas fuerzas existen. Que el Judío sea naturalmente revolucionario, es lo que afirmaba Bernard Lazare. En mi ciudad natal, como en otras ciudades del Mediodía, hay Judíos establecidos desde hace siglos, de estos Judíos medio asimilados, que tienen nombres de consonancia francesa, y con los cuales la población se ha siempre bien entendido. Pero es uno de esos judíos del Mediodía, Crémieux, el que ha promulgado a favor de sus hermanos bárbaros la funesta ley argelina (2). La asimilación no ha prevalecido contra la raza. La desconfianza es la regla de oro de la política.
(2) En 1870 se dio el decreto de naturalización a los judíos argelinos que pasaban a tener nacionalidad francesa, lo que enfureció a los argelinos que habían combatido por Francia viendo un en ello un agravio comparativo. (N. del T.)
¿No hay ninguna razón para hacer llegar al conjunto de un pueblo el peso de los pecados de algunos? Pero no hay ninguna razón tampoco para absolver y acoger sin distinción a todo un pueblo extranjero por causa de los servicios de algunos.
Por haber tenido a un Mazarino (1), la Francia del siglo XVII no tuvo ninguna gana de ser italiana. Nosotros que esperamos aun al Mazarino Judío….
(1) Mazarino Cardenal italiano y estadista francés, legado del papa en Avignon (1632) nuncio en Paris (1634-1639) y ministro de Luis XIII (1642)
Estamos decididos al respeto y a la amistad para aquellos que se han batido, y de aquellos que han salvado el patrimonio de Francia. Ningún pueblo es tan hospitalario como el pueblo francés. Encuentro conmovedor a esos judíos de Alsacia al modo "del amigo Fritz" que, durante toda la ocupación alemana (2) , guardaron en su casa un péndulo con el horario francés. Comprendo a esos combatientes de las trincheras que conservaron tanta amistad por sus camaradas judíos, por escasos que hubiesen sido. Es decir que Francia puede acoger a todos los extranjeros que sean dignos. Pero sólo a estos.
(2) La mayor parte de Lorena y la región fronteriza de Alsacia pasaron al Imperio Alemán a consecuencia de la guerra franco-prusiana, 1870-1871 hasta que con la derrota de Alemania en la primera guerra mundial (1914-1918) volvieron a incorporarse a Francia. (N. del T.).
Considerar a los judíos de naciones extranjeras como extranjeros, y oponer a su naturalización las barreras más severas. – considerar el conjunto de los judíos establecidos desde mucho tiempo como una minoría con estatuto, que les proteja al mismo tiempo que nos protege a nosotros,- no olvidar jamás los servicios prestados, los sacrificios, la lealtad, la fidelidad sin reservas interiores, si uno los encuentra,- estos son los únicos medios para asegurar sin violencia la paz nacional, y la independencia absoluta de la tierra francesa.

LOS FRANCESES ANTE LOS JUDÍOS.

Robert Brasillach.
Je Suis Partout , 17 de Febrero 1939.

Primeramente, ninguna persecución.
Ninguna persecución, ningún pogrom, tal es la primera posición del nacionalismo francés ante la Cuestión Judía.
Escribíamos en la cabecera del número del 15 de abril de 1938 que había compuesto Lucien Rebatet sobre los Judíos a través del mundo: acusarnos de llevar a la guerra civil y al asesinato es el primer error (y la primera calumnia) de aquellos que condenan el antisemitismo.
Desde del 15 de abril, el tiempo ha transcurrido. La importancia de la Cuestión Judía se ha convertido en evidente para todos. El rol de los judíos belicistas ha aparecido a espíritus tan poco prevenidos como M. Challaye. M. Bergery ha declarado que los judíos eran hombres como los demás, pero que, cuando de diez hombres en una administración, ocho eran judíos, los judíos no eran franceses como los demás. Es esto, en efecto, una parte importante del problema.
Los humanitarios protestan contra la idea del "numerus clausus" atentatorio dicen ellos, contra la dignidad humana.
Repliquémosle lo siguiente: desde que los católicos de Inglaterra, excluidos de las funciones públicas por el rey anglicano, reclamaron el apoyo moral de Bossuet, el gran obispo les replica que no había lugar a protestar, porque uno no tiene necesidad de ser funcionario para hacer su salvación, y el rey era libre en su gobierno.
¿Qué son pues los judíos?
Son extranjeros. Y no hay ninguna razón para no citar de nuevo nuestro número del 15 de abril: "En una sociedad bien hecha, no debería ser más enojoso de ser judío con estatuto en Francia, que de ser un polaco, un turco, un inglés, un alemán, o un brasileño. Es la asimilación desconsiderada la que hace el antisemitismo". No hemos cambiado de parecer.
Los judíos son extranjeros.
Que no se nos hable de las dificultades que puede haber en hacer las discriminaciones necesarias. Esto no es tan complicado: todo el mundo sabe lo que es un judío.
Francia tiene suerte de ser un país donde los judíos se han mezclado menos al resto de la población (excepción hecha de algunas uniones "aristocráticas" o de alta burguesía). Las leyes alemanas han sido obligadas a autorizar un judío entre cuatro abuelos para los empleos subalternos, porque más severidad habría sido excesiva en un país donde los emperadores habían favorecido matrimonios mixtos. En Francia, la casi unanimidad de sus habitantes justificarían antepasados todos cristianos, tan remotamente como se pudiera retrotraer. Aquellos que tienen un antepasado judío lo saben. Que se retire la calidad de ciudadano a todo judío, medio judío y cuarterón de judío. Es una medida simple, justa, y que no tiene nada de ofensivo: el pueblo judío es una nación.
Que no se nos hable de antiguos combatientes. Nosotros repetiremos lo que hemos dicho: según las cifras oficiales de la Sinagoga, hubo 1700 judíos de Francia muertos en los campos de batalla (más los judíos de Argelia),- y nosotros nos acordamos que hubo 5000 sacerdotes y religiosos. ¡Honor a los 1700 judíos muertos!¡Honor a los antiguos combatientes! Las Leyes Goga, en Rumania, daban el título de ciudadano a los antiguos combatientes, o a los hijos de combatientes muertos. Admirable medida. Pero esta ciudadanía no era hereditaria, puesto que uno no sabe lo que iría a ser de la raza. Y esto es también muy justo. Los alemanes admiten a "arios honoríficos" a los que también haría falta imponer esta limitación.
No tenemos ningún prejuicio, y nosotros no somos racistas. Si un judío es un gran médico, ¿por qué no utilizaríamos sus descubrimientos para el bien común de la humanidad, como utilizamos los de un inglés o de un italiano? Nosotros convenimos el derecho de aplaudir en el cine a Charles Chaplin, medio judío; de admirar a Proust, medio judío; de aplaudir a Jehudi Menuhin, judío; y la palabra del Führer es llevada por las ondas hertzianas, llamadas así por el judío Hertz. Agradecemos incluso muy particularmente a los judíos que se empeñan en resaltar nuestro patrimonio francés, ya se trate de la música clásica o de los poemas de la Edad Media. Pero del modo como agradecemos al danés Nyrop por haber escrito la más sabia gramática francesa. Es por lo que nosotros saludamos a los extranjeros francófilos y por lo que nosotros no somos xenófobos.
La regla de oro: "Los judíos son extranjeros" debe conllevar sus consecuencias, y todas sus consecuencias. Ellas no tienen nada de terribles ni de vejatorias. Es sobre esto que se debe edificar un estatuto judío, y las persecuciones han sido siempre el hecho de pueblos anárquicos e inseguros de su poder.
Nosotros nos recordamos por la experiencia que estos extranjeros son de una especie particular: ellos se apoyan de muy buen grado entre ellos, rehúsan desolidarizarse de la unión de su Pueblo, y tal que un francés no siente nada de común con un Landru (1) , el judío más inteligente y el más fino se siente siempre molesto si se habla mal de Bela Khun (2) delante de él. Una desconfianza suplementaria es por tanto requerida sobre este pueblo en su conjunto, y es por lo que la nacionalización no podría, por ejemplo, asegurársele que en casos extremamente raros, y siempre revocables. Una vez más, esto no implica ni persecución, ni odio hacia los individuos, ni desconocimiento de las cualidades judías. Es una reacción defensiva.
(1) Landru, famoso criminal de primeros del siglo XX.
(2) Bela Khun genocida judío nacido en Hungría que se hizo con el poder e impuso el comunismo en ese país en 1919 siendo derrotado ese mismo año. Mató a más de 30.000 cristianos en sólo tres meses.
El antisemitismo no es una invención alemana, es la tradición francesa. Estamos lejos de pedir medidas tan severas como aquellas que han conocido nuestros rudos antepasados. Nuestra conclusión será la misma que el año pasado: "considerar a los judíos provenientes de naciones extranjeras como extranjeros, y oponer a su naturalización los obstáculos más severos, - considerar el conjunto de los judíos establecidos desde hace mucho tiempo como una minoría con estatuto, que les protege en la misma medida que nos protege,- no olvidar jamás los servicios prestados,- estos son los únicos medios de asegurar sin violencia la paz nacional, y la independencia absoluta de la tierra francesa".


¿PREPARAN LOS MARXISTAS EL MÁS GRANDE POGROM DE TODOS LOS TIEMPOS?

Pierre-Antoine Cousteau.
Je Suis Partout , 15 de abril de 1938.

M. Jean Otmar, nuestro distinguido colega de la Gaceta Polska, expulsado de Moscú después de cuatro años de residencia porque sabía demasiado y que, decididamente, no era bastante "dócil" me decía, después de mi último viaje a Varsovia:
"Si la guerra estallase entre mi patria y la U.R.S.S. y el segundo negociado ministerial polaco hiciese un llamamiento a mi experiencia para sembrar la desmoralización en los rangos enemigos, he aquí lo que yo aconsejaría: haría falta divulgar profusamente, entre el campesinado ruso, octavillas preconizando el reparto de las tierras y la vuelta a la pequeña propiedad privada; entre los obreros, octavillas de inspiración "trotskista" (revolución permanente, insurrección contra los burócratas explotadores, etc.) y en fin, por doquier, para todo el mundo, para los campesinos, para los obreros, para los funcionarios, para los intelectuales, octavillas antisemíticas…."
Y, como yo manifestase cierta sorpresa, el señor Otmar continuó:
"Muy poca gente sospecha, fuera de las fronteras de la U.R.S.S., a que grado de furor antisemítico veinte años de bolchevismo han llevado a la nación rusa. El odio del judío es actualmente el único sentimiento capaz de cimentar la unión en este desgraciado país, y me estremezco con la idea del gigantesco pogrom que desencadenará automáticamente la caída de Stalin. Esto será espantoso…. "
"Esto será espantoso" es lo que me han repetido, con más o menos matices, todos los observadores dignos de fe con los que yo he podido hablar.
Un juicio autorizado.
"Esta permitido, sin exageración alguna, escribió el profesor judío Pasmanik, que antes de la revolución, la situación económica de los judíos rusos era no solamente satisfactoria sino francamente buena. Y todo el desarrollo del régimen económico existente en Rusia no habría podido más que contribuir más aún al crecimiento del bienestar judío".
Tal vez fue esto justamente el gran error del zarismo de haber dejado a apátridas conquistar posiciones económicas tan fuertes y sobretodo de haber permitido que ellos inundasen las universidades donde ellos fueron los furrieles del marxismo, pero esto no es de lo que debemos de ocuparnos aquí.
La revolución.
Sobreviene la revolución que es, tal como es explicada en los artículos colindantes, desencadenada según el evangelio judío de Carlos Marx (1), con un estado mayor casi enteramente judío y con métodos judíos.
(1) Karl Marx burgués judío, proveniente de una familia de rabinos, que junto con el capitalista judío Engel sentó las bases de la utopía comunista con "El Manifiesto Comunista" y luego "El Capital" escrito por Marx quien vivía de parásito a costa de las plusvalías que Engel les robaba a los obreros cristianos.
Después se organiza la guerra civil. Aparentemente, la Cuestión Judía es dejada aparte. Naturalmente, los jefes comunistas afirman que ella no existe- porque en todos los países, desde que los judíos están en el poder, no hay más Cuestión Judía. Los generales blancos, de su parte, ya se trate de Dénikhine, de Koltchak o de Wrangel, se guardan bien de incitar a sus soldados al pogrom. Ellos preconizan "la unión nacional" y sin duda se privan así de un precioso medio de propaganda que hubiese tal vez reunido a numerosos partisanos. Ni de un lado ni del otro, en efecto, las tropas no obedecen a sus jefes y la masacre de los judíos parece ser la primera preocupación de los guerreros blancos o rojos.
Los blancos matan a los judíos porque del otro lado de la barricada, los jefes se llaman Apfelbaum, Sobelsohn o Mallach- Meyer y los rojos matan a los judíos por instinto, por simple ferocidad, por el gusto de matar, y también para vengarse de ser mandados por el "feld marschall" (Mariscal de campo. (N. del T. )) Leon Bronstein, llamado Trotsky y tener como presidente de la república a Iacob Sverdlov. Porque los militares bolcheviques, tan ortodoxos como hayan podido serlo el día de su reclutamiento, no pueden escapar, después de algunos meses de campaña, a la "deformación profesional". Muy rápidamente, ellos se sienten más soldados que bolcheviques. Como soldados, ellos juzgan indecente recibir órdenes de judíos parlanchines del Kremlin y trasfieren su irritación sobre inocentes. Es la época de los más espantosos pogroms que la historia haya jamás registrado. Y sobre el terreno, los rojos aventajan con mucho a sus enemigos blancos. El ejercito patriota esta sometido a pesar de todo a una cierta disciplina que limita sus excesos, mientras que los guerreros bolcheviques se burlan abiertamente de los comisarios políticos y de las abjuraciones de Leon Trotsky.
La guerra civil, sin embargo, se concluye con la ventaja de los comunistas. Los movimientos patrióticos son destruidos unos detrás de otros en las "zonas de residencia" y los jefes nacionalistas son reemplazados un poco por todas partes por comisarios del pueblo judío enviados de Moscú o reclutados en el lugar. En la Gran-Rusia, no se ha comprendido aún…. La ejecución de algunos grandes banqueros judíos matados al mismo tiempo con vulgares aristócratas rusos ha hecho ilusión. Los proletarios de Moscú y de Petrogrado pueden aun imaginarse que el bolchevismo significa la "liquidación" de todos los antes citados, de todos los explotadores cualquiera que sea su raza.

El hombre de la N.E.P.
La N.E.P (1). va a modificar profundamente este sentimiento. Se sabe que en 1921, vencido por la naturaleza de las cosas, Lenin debe hacer marcha atrás, abandonar por un tiempo la imposible e inhumana construcción del socialismo. Para permitir al país respirar un poco, autoriza la creación de pequeñas empresas privadas, una cierta libertad de cambios, una vuelta parcial a la economía capitalista. Solamente han sido rotos todos los cuadros de la antigua Rusia. Todos los comerciantes, todos los industriales han sido masacrados o están en el exilio. ¿Quién se va a apoderar automáticamente de todas las posiciones privilegiadas que ha creado la N.E.P? Los judíos. La cosa es para ellos tanto más cómoda que su atavismo les permite adaptarse más rápidamente que los eslavos a las profesiones mercantiles y que una gran cantidad de ellos son más o menos los parientes o los cómplices de los funcionarios soviéticos. Nadie pone en duda su civismo. Su raza les protege. Sin cesar de blandir la hoz y el martillo, piensan practicar con toda tranquilidad la "explotación del hombre por el hombre".
(1) Nueva Política Económica ( N. del T. )

Una revelación.
Los Grandes-Rusos se percatan por primera vez que existe un problema judío, que los terribles sufrimientos infligidos a los eslavos durante la revolución y la guerra civil no han servido en definitiva que para dar a los hombres judíos de la N.E.P. esos privilegios económicos de los cuales los apóstoles del marxismo habrían precisamente anunciado la desaparición.
La N.E.P. dura cinco años durante los cuales el antisemitismo hizo en todo el país progresos fulminantes. Y de modo súbito, el señor Stalin decidió que la U.R.S.S. se había recuperado bastante y que convenía retomar la edificación del socialismo. Es el primer plan quinquenal, el esfuerzo grandioso y lamentable de todo un pueblo sometido a una disciplina de guerra, lanzados hacia objetivos inaccesibles. Los hombres de la N.E.P. desaparecían….
Stalin no es antisemita.
De ésta época datan las primeras anécdotas sobre el "antisemitismo" del señor Stalin. Como llenó los presidios de las islas Solovki de especuladores judíos, como comenzó a abatir a los viejos compañeros de Lenin que son todos judíos, se le otorga sentimientos nacionalistas y se imagina uno que se ha dedicado a la tarea de desembarazar a Rusia de sus parásitos internacionales. El apoyo que da al ejército (más ferozmente antisemita que el de los zares), el nombramiento de mariscales, animan a ciertos funcionarios a no esconder su aversión por la raza elegida. La masacre Zinoviev, de Kamenev y de sus cómplices (13 judíos sobre 16 acusados) es calificado de "pogrom legal" por los periodistas extranjeros. Se recuerda oportunamente, que el señor Stalin, impulsado antaño en vísperas de la guerra contra Jacob Sverdlov, lo ha tratado públicamente, para gran escándalo de los revolucionarios marxistas, de ourio momazchali (carroña judía).
Pero esta anécdota no es más convincente que la condenación de Zinoviev y de Kamenev. El señor Stalin es exactamente lo contrario de un antisemita, y, si le convino por pasar por un tiempo por tal, fue únicamente para cuidar su popularidad, porque hoy en día, en Rusia, nada puede más útilmente servir el prestigio de un jefe. No se debe olvidar sin embargo que el señor Stalin está casado con una judía, hermana de los hermanos Kaganovich, de los cuales el benjamín, Lázaro, es actualmente su único favorito más o menos "serio".
Si el señor Stalin ha matado a los sobrevivientes de la vieja guardia, no es porque ellos fuesen judíos, sino porque ellos eran auténticos revolucionarios, revolucionarios "permanentes" siempre insurgentes contra el orden establecido, aunque fuese este el bolchevismo.
Los sustitutos.
Ciertamente, los hombres de la N.E.P. han desaparecido, y también los más famosos de los judío-marxistas, pero el poder esta enteramente detentado hoy en día por una nueva casta, la de los burócratas, a la cual el diplomático Butenko, milagrosamente salvado de las garras del guépéou (1), ha definido en estos términos, en el transcurso de una entrevista dada al corresponsal del periódico, en febrero último:
(1) Se trata del G. P. U o policía secreta roja que luego pasaría a ser el N. K. V y más tarde la K. G. B. (N. del T.).
"En lugar de los capitalistas precedentes se ha creado una nueva burguesía compuesta al cien por cien de judíos. Todas las grandes fábricas, todos los astilleros, los monopolios de la producción, la industria de militar, las vías férreas, el pequeño y el gran comercio se encuentran virtual y efectivamente entre las manos de los judíos. Mientras que la clase obrera no figura sino por abstracción como la patrona de la economía."
He aquí lo que han hecho veinte años de bolchevismo, en tres etapas, bajo tres formas diferentes: el comunismo de guerra, la N.E.P y la burocracia. En estos tres casos, el resultado es el mismo: Rusia está controlada por los judíos. Pero, al mismo tiempo, un sentimiento que estaba antaño embrionario y limitado, ha hecho en todo el país gigantescos progresos: el antisemitismo. Los rusos que ignoraban aun a los judíos han aprendido a conocerlos. Les es, desde ahora, imposible establecer una distinción entre el bolchevismo y el judaísmo. Un terrible ajuste de cuentas se prepara. E Israel lamentará amargamente a Nicolás II.

LA FLOR EN EL FUSIL…. DE LOS OTROS.
Pierre-Antoine Cousteau.
Je Suis Partout , 17 de febrero de 1939.

Escritores fanáticos en los que la pasión ciega hace el mayor daño a la causa justa del antisemitismo han lanzado esta idea de que los judíos son belicistas, ellos quieren la guerra, no importa cual guerra, que ellos fueron responsables de las guerras del pasado, que serán responsables de las guerras del mañana, de todas las guerras.
Considerar así el problema, es proveer a los tenaces defensores del imperialismo judío una ocasión muy hermosa de triunfar en buena lid. Los judíos no desean más "no importa que guerra", que los franceses, los alemanes o los rusos. Los judíos- creemos haberlo demostrado suficientemente- constituyen, a pesar de su dispersión, una nación perfectamente homogénea, más coherente al nivel racial y espiritual que todos los demás grupos humanos. De esta forma están sometidos las grandes leyes que rigen las relaciones entre las diferentes comunidades del mundo.
Ahora bien, la vida de una nación está hecha de alternativas entre la vida y la guerra. Una nación, cualquiera que ella sea, y por pacíficos que sean, individualmente, sus ciudadanos, puede siempre encontrarse en una situación tal que la guerra se le presente como una solución deseable. Sea que su honor o que su seguridad lo exijan, sea que el recurso a la fuerza le permita esperar un acrecentamiento de poder.
Desde que el mundo es mundo, siempre ha sido así, y lo sorprendente sería justamente que la nación judía escapase a la regla común.
Paz a cualquier precio.
Hemos conocido una época muy reciente donde los representantes más autorizados del judaísmo eran indistintamente pacifistas. Marx y Rothschild, esas dos mitades de Jehová, los imperators de la banca americana, los tribunos de dientes largos de las internacionales, los intelectuales granados de Passy y del West End, los menesterosos fabricantes de películas obscenas, los grandes estafadores condecorados y los piojosos famélicos de Bialistok o de Kichinev, todas estas gentes partidarias por la paz, por la paz a cualquier precio. La Europa de posguerra exangüe y dividida, desmoralizada, envilecida por el triunfo de los "principios inmortales" ofrecía gigantescos botines a los audaces. Ningún otro clima que el de la democracia Wilsonniana no podía ser más favorable a las ambiciones de Israel. Todo estaba permitido. Todo era posible.
Era la época donde M. Blum proclamaba fieramente en la Cámara "ni un céntimo, ni un hombre" y rehusaba a votar los créditos de la defensa nacional, la época donde el profesor Einstein (1), abandonando la relatividad, escribía: "Yo pido a todos los periódicos que se precian de sostener la paz de estimular a los pueblos a rehusar el servicio militar" (14-8-1931), la época en la cual los cineastas judeo-americanos, se encarnizaban en ridiculizar el heroísmo militar, la época donde los bancos judíos subvencionaban a las viejas señoritas de Ginebra, y cebaban por todo el mundo a los denostadores del "imperialismo francés".
(1) Albert Einstein, físico judío y mediocre matemático que le robó a David Hilbert su trabajo de investigación, de mucho mayor a calidad sobre la relatividad, y que publicó dos semanas antes que Einstein. Hilbert cometió la torpeza de enviarle una copia al judío (The Barnes Review Mayo- Junio 2.001 N. del T. )

La guerra es declarada.
Y después vino Hitler. Entonces, brutalmente todo cambió. Alemania era, es y será un peligro para Francia (peligro que es desde luego posible reducir al mínimo a poco que Francia consienta a no abandonarse). En Hitler, hemos reencontrado, nosotros, los franceses, el rostro familiar de un viejo adversario bien conocido, el símbolo del eterno pangermanismo. El advenimiento de Hitler ha sido para nosotros una advertencia. Nos ha ayudado a comprender que Francia debía recobrar ánimos, regenerarse, y que con esta sola condición, ella escaparía a un peligro mortal (el peligro siendo tan real sea cual sea el color de la bandera del Reich).
Pero el hecho que Hitler deviniese canciller del Reich no nos ha convencido que la guerra fuese en lo sucesivo la única solución de los litigios franco-alemanes, ni que ello se hiciese deseable. Para Israel, al contrario, la victoria de Hitler no ha sido una amenaza. Ella ha marcado el inicio de una guerra sin cuartel.

EL PUEBLO FRANCÉS ESTÁ EN PAZ CON ALEMANIA. EL PUEBLO JUDÍO ESTÁ EN GUERRA CON ALEMANIA.

Poco importa saber quien ha comenzado. Constatemos que la nación judía tiene un contencioso PERSONAL a ajustar con el Reich y que ella se esfuerza de reglar victoriosamente movilizando bajo sus estandartes el máximo número de aliados posibles.
Si subsistiese la menor duda, bastaría comparar las actitudes tomadas antes y después del advenimiento de Hitler para la casi unanimidad de pensadores judíos. En los países lejanos, que no son directamente amenazados por la eterna Alemania, el belicismo judío está - si se puede decir - en estado puro. En América, por ejemplo, los abogados de la cruzada, no pueden decentemente invocar, para movilizar la opinión pública, la terrible vecindad de las legiones feldgrau (Feldgrau: gris de campaña; es término militar. (N. del T.)) . Deben recurrir a otros subterfugios, invocar la "conciencia universal" y caer en la metafísica, lo que permite desenmascararlos fácilmente.

Viva Francia.
En Francia - al contrario - puesto que es únicamente de Francia de la que nos ocupamos hoy - las cosas son mucho menos simples. Los dialécticos de Israel han comprendido que el mejor medio de llegar a sus fines era adoptar el vocabulario del nacionalismo indígena, de darle a su deseo de revancha las apariencias honorables de la alerta patriótica. En una palabra, ellos se esfuerzan en acreditar la idea de que ante la amenaza alemana contra Francia, su patriotismo francés se ha despertado. Y muchos franceses - es horrible pero es así - se dejan atrapar por "los bellos movimientos de mentón" de los neo patriotas de los ghettos, "M. Blum, ha escrito el microcéfalo de Kérillis, es un gran francés".
¿Gran francés M. Blum, tan encarnizado antaño, a privar a Francia de sus medios de defensa? ¿Gran francés M. Zay que ha calificado de papel higiénico la bandera de Francia? ¿Gran francés M. Mandel, que con 29 años en 1914, rehusó combatir y ha tratado, después, a M. Maginot de "mutilado general?"
Pues, estos son esos personajes, antaño considerados como baluartes del pacifismo, que han constituido, en septiembre - con evidentemente reclutas arios debidamente domesticados – el partido de la guerra. Y esto sin el más mínimo pudor, de una forma tan evidente, tan escandalosa, que un escritor tan poco sospechoso de antisemitismo como M. Félicien Challaye, militante de extrema izquierda y defensor infatigable de las sandeces de la declaración de los Derechos del Hombre, no ha podido contener su indignación:
"Yo he estado bien obligado de constatar, escribió él en una carta dirigida al "Derecho de Vivir", que un gran número de judíos desearían, unos conscientemente, otros inconscientemente, romper por la fuerza del ejército francés, de la marina británica, de la aviación soviética y checoslovaca, al Estado que persigue tan injustamente (?) a sus correligionarios. Por no hacer intervenir aquí conversaciones privadas, por tenerme a hechos públicos, yo me limitaré a constatar la actividad belicista de judíos notorios, de los cuales muchos tenían un puesto lejos del frente de guerra en 1914 o de siempre licenciados por inútil, o futuros movilizados de los gabinetes ministeriales o de las salas de redacción, que habrían hecho la guerra con los cuerpos de nuestros hijos: en el ministerio, el judío Mandel, alrededor del cual se organizaron todos los movimientos empujando a la gran masacre; en el Parlamento, en la prensa parisina y provincial, en la Liga de los Derechos del Hombre, los judíos Salomón Grumbach, Louis Lévy, Weisskopf (apodado Gombault, apodado Pierre de Clain, apodado Nicolas Paillot), el Paul Lévy de Ecoutes, el Jean-Richard Bloch de Ce Soir, el Julien Benda, Émile Kahn. Incluso los más grandes (???), un Léon Blum, un Victor Basch han evidentemente sufrido la influencia de su ambiente judío".
El que Félicien Challaye, en el cual el raciocinio ha estado paralizado durante treinta años por absurdidades democráticas, experimente una dolorosa sorpresa ante la actitud que aquellos que él consideraba como sus como sus amigos, he aquí que no tiene nada de sorprendente. Pero no importa cual observador consciente del carácter nacional de Israel pudiese fácilmente prever lo que ocurriría en caso de peligro de guerra.
La máscara cae.
La crisis de septiembre ha tenido al menos el feliz resultado de que los judíos se han descubierto. Casi seguros de que nada podía ya impedir la guerra, ellos han dejado ver el fondo de su pensamiento, ellos han pronunciado palabras reveladoras.
En los pasillos de la Cámara, el judío Mandel deja estallar el desprecio que le inspira el Estado Mayor: "¡Esos militares, dijo levantando el brazo al cielo, no quieren combatir!" El judío Zay, insultador de la bandera, amenaza dimitir si no hay guerra. El judío Benda escribió fríamente "¿Y los buenos que mueren bajo la bandera del derecho? Lo confesaré yo, es una cosa de la que tomo mi partido. Lo que me importa no es algunas vidas humanas, sino el triunfo de un principio." El judío reformado Weisskopf rehúsa ostensiblemente de firmar la petición por la paz de los redactores arios del Paris Soir. El judío Lévy de Ecoutes publica provocación sobre provocación. El Judío Lecache imprime en su escrito racista de baja calidad "le Droit de Vivre": "La suerte de los judíos del mundo entero, Francia incluida, depende del resultado de esta lucha…. Los Judíos se han convertido en la apuesta entre el fascismo y el antifascismo." Y el mismo personaje hizo fijar carteles el 25 de septiembre sobre los muros de Paris de un belicismo tan delirante que, alarmado por la imprudencia de los amigos de su papá, el pequeño Claude Mauriac escribió en "La Flèche" que "es criminal de dar a la guerra inminente el fin aparente (sic) de la salvación de los judíos alemanes". En el "Populaire", el desdichado Paul Faure, ario y pacifista, es desbordado por el tropel de los carniceros hebreos. En las agencias, en Havas, bajo la dirección del judío Stern, y en Fournier, bajo la dirección del judío Bollack, se organiza la más formidable campaña de provocaciones y de mentiras que se haya visto jamás en la historia de Francia. Entre las manos hebraicas el mensaje de Ems (1) se convierte en cotidiano.
(1) Telegrama que desató la guerra franco-prusiana de 1870 y que en realidad fue escrito en términos muy moderados.
Los esclavos arios.
Y sobre todo uno pone adelante un cierto número de rehenes, un cierto número de prisioneros de quienes uno se ha asegurado que no podrán ni desobedecer, ni evadirse, y que sirven de caución aria, de tapadera patriótica a la empresa. Mme. Tabouis y el M. Géraud, llamado Pertinax, no son judíos. En efecto. Pero ellos son cotidianamente "informados" (para no decir más) por un tortuoso personaje llamado Poliakoff, un judío ruso completamente consagrado con los Soviets y completamente dedicado a M. Mandel, que se resguarda en la prensa judeo- inglesa bajo el discreto pseudónimo de "Augur".
Y M. de Kérillis, tampoco, no es judío, desde luego, pero Charles Maurras ha revelado recientemente que el pensador de cabeza de alfiler no era solamente un imbécil colosal, que era igualmente un hombre para todo de la firma Rothschild, que su periódico no tenía nada que rehusar a los grandes bancos judíos de los Estados Unidos. M. de Kérillis lo ha negado naturalmente, pero los artículos que él escribe serían dictados en una sinagoga y no serían redactados de otra manera. En cuanto a Buré, otro belicista ario, no hablemos. Él no protesta más ni incluso cuando se imprime - como es el caso de todos los días en L´Action Française - que es un vendido. Dejemos igualmente de lado a los redactores de L´Humanité , belicistas por otras razones, por patriotismo ruso. Esos desgraciados no son ya franceses. Ellos ejecutan los ucases [Ucase: decretos del Zar. Orden injusta y tiránica (N. del T.)] del señor Stalin.
Así, los bolcheviques siendo eliminados, la fracción no judía del partido de la guerra se reduce, como puede verse, a muy poca cosa, a algunos individuos unidos directa o indirectamente a Israel. Constatación que embaraza mucho a todos aquellos que proclaman que los judíos son franceses "como los demás".
En el número especial de Crapouillot consagrado a los acontecimientos de septiembre, ese pobre (2) M. Galtier-Boissière se esfuerza en demostrar "la extrema diversidad del pensamiento judío ante la guerra" e invoca la autoridad de cuatro israelitas que profesan, en efecto, opiniones muy diferentes: los señores Benda, Zerapha, Emmanuel Berl y Michel Alexandre.
(2) M. Galtier-Boissière es, en efecto, digno de compasión. Él se había fabricado durante casi veinte años una pequeña mitología epinalienne que adjudicaba sólo a los "mercaderes de cañones" la responsabilidad de las guerras, y que otorgaba sólo a los vocingleros de la democracia el monopolio del pacifismo. Y luego crack… septiembre lo ha demolido todo. Los amigos de M. Galtier-Boissière gritaban desaforadamente y los malvados "fascistas" defendían la paz. Delante el hundimiento de la mitología, M. Galtier-Boissière está triste, muy triste.
M. Benda quiere la guerra con un frenesí sádico. M. Zerapha la acepta muy su pesar en nombre de los valores espirituales en peligro. M. Berl la rechaza por razones prácticas y humanas que son aproximadamente las que fueron invocadas en el mes de septiembre en Je Suis Partout y M. Michel Alexandre, viejo militante sindicalista, se rinde, pura y simplemente, por pacifismo integral.
Por tanto todos felices, M. Galtier-Boissière concluye que no hay unidad judía, y que el belicismo judío es una invención de los "hitlerianos".
La puesta a punto.
Nosotros podríamos, desde luego, desinflar sin dificultad ese sofisma extravagante. Pero otro se ha encargado antes que nosotros, un escritor sobre el cual sería muy difícil de acusar de pasión antijudía, M. Emmanuel Berl mismo. Desde que él ha visto que uso se hacía de su clarividente amor por Francia (3), M. Berl ha escrito al director del Crapouillot la carta que describimos aquí:
(3) M. Emmanuel Berl es actualmente un gran amigo de Francia, y de este título, estamos prestos a darle nuestra simpatía, como se la damos a todos los extranjeros amigos y aliados de Francia.
"Mi querido Galtier-Boissière,
Yo he sido profundamente conmovido por el número del Crapouillot, titulado "Septiembre 1938", donde enumerando las cuatro actitudes diferentes de los judíos durante la crisis checa, y tomando cuatro ejemplos para ilustrar esas diferencias, Ud. ha querido bien elegir entre ellos a Pavés de Paris y su director.
En efecto, es contrario a la verdad y a la justicia reducir a la unidad la evidente diversidad del judaísmo.
Pero cuanto más encuentro en Ud. de lealtad, más me siento obligado a decirle:
Apreciado Galtier-Boissière, su recorte es seguramente exacto y válido en el sentido de lo ancho y de lo largo. Pero no lo es en el espesor.
Yo quiero bien que "mi pensamiento" haga contrapeso al pensamiento del M. Benda. Solamente, al lado de M. Benda encuentro a M. Bollack. Ud. conoce bien a M. Bollack: Él es director de la agencia económica, de la Agencia Fournier . Él ha desempeñado un importante papel, ignoro si lo desempeña aun, en "L´Information". Él tiene un cometido importante en los organismos políticos del judaísmo internacional, en la actividad del "Comité de Vigilancia" que ha reunido sumas considerables para objetivos un poco vagos, porque es el Comité de Coordinación y no él a quien incumbe la pesada tarea de socorrer a los inmigrantes judíos necesitados.
Del lado donde Ud. quiera bien situarme, yo no veo nada que se parezca a M. Robert Bollack. Me parece que yo tengo para con Ud. el deber de señalar este matiz, no pudiendo sufrir la idea que en la víspera, tal vez, de una segunda crisis internacional, mis endebles luchas por la paz enmascaren o excusen ofensivas masivas y combinadas con objeto de la guerra.
Quiera creer, etc…."
Y en "Pavés de Paris, M. Berl añade este comentario:
"Han habido numerosas tendencias en septiembre de 1938 entre los judíos franceses, pero el judaísmo políticamente organizado, se encuentra por completo de un sólo lado: del lado anti Munichés. Por una singular paradoja, los organismos que no pueden vivir sino por la banca judía son los más próximos de M. Péri y de M. Thores que de M. Flandin y de M. Laval (1)".
(1)Pierre Laval sería años más tarde colaborador del gobierno del general Petain, en Vichy, después de la derrota francesa en la Segunda Guerra Mundial. Al término de esta contienda sería procesado, condenado a muerte y ejecutado. (N. del T.)

Las fuerzas de la Guerra están intactas.
No hemos dicho jamás otra cosa. Había, en septiembre, judíos pacíficos. Y los hay aun hoy en día, pero su poder es nulo, su número ínfimo, y se sitúan ellos mismos fuera de su comunidad nacional. Ellos son en cierta manera tránsfugas.
Por el contrario, las fuerzas de la guerra, que se han tan repentinamente manifestado al resplandor de la crisis checa permanecen intactas y encaminadas al mismo fin. Evidentemente, el tono es menos violento, las precauciones oratorias más sutiles, pero incidentes múltiples demuestran que el deseo de revancha no se ha debilitado y que los judíos están al acecho de una ocasión.
¿No hemos visto nosotros a M. Blum, el enemigo del servicio militar, el enemigo de las alianzas, hacer votar en el Congreso de Montrouge su famosa moción belicista? ¿No hemos sabido que el mismo Léon Blum había hecho proponer por el judío Ganem a su irreducible adversario, M. André Tardieu, de retomar su puesto en el gobierno francés? Simplemente porque M. Tardieu había sido, en septiembre, uno de los raros arios honestamente (2) belicista y de quien se podía razonablemente esperar, si se le daba la ocasión de poner sus ideas en práctica, las peores complicaciones internacionales. Estas atractivas perspectivas habían bastado para que M. Blum perdiese todo sentimiento de prudencia y dignidad.
(2) O al menos la actitud de M. Tardieu se explica por razones puramente humanas: padre del Tratado de Versailles, M. Tardieu podía difícilmente reconocer públicamente su absurdidad
Los fines de la guerra.
M. Bernard Lecache, el providencial mete pata de las legiones de escritores de Israel, nos confirma nos lo confirma en Le Droit de Vivre (19-11-1938):
"Nuestra tarea, es organizar el bloqueo moral y material de Alemania…. De obtener la puesta en cuarentena de una nación…. Nuestra tarea, es defender a todos los Grynspan de la tierra…. Es de ser implacable e irreductiblemente enemigos del racismo (3), enemigo por consiguiente de Alemania "tal cual es" y de Italia "tal cual es". Nuestra tarea, es decir a los golfos de la Wilhemstrasse: "Vosotros sois gansgters, tened el destino de los gangsters". Nuestra tarea, es declarar una guerra sin piedad al enemigo público nº 1"
(3) M. Lecache creó a sabiendas una confusión. Es él quien es racista, racista 100%, y si nosotros somos antisemitas, es principalmente por que nosotros somos antirracistas
Es neto, está claro, y delante de un texto tan preciso, uno está tentado a pensar que tales aliados podrían bien, después de todo, no ser tenidos en desdén. Si lo judíos lograsen tomar su revancha a la Alemania Hitleriana, si ellos pudiesen, por ejemplo, proclamar la república en Berlín (la república es el peor de los azotes que uno pueda desear a su presunto adversario), se podría discutir. Solamente el belicismo judío no tiende a la partición de Alemania sino a su reconquista. Israel quiere retomar la dirección de un Reich intacto que, bajo la etiqueta bolchevique o democrática, sería tan peligroso para nosotros, sino más, que el Reich Hitleriano.
Los franceses los únicos jueces de su destino.
Confundir las aspiraciones judías y las aspiraciones francesas es, como se ve, una absurdidad criminal. Repitámoslo: nosotros comprendemos bien que los judíos tuviesen ganas de tomarse una revancha, comprendemos que ellos se sirvan para esto de armas que se han situado al alcance de sus manos, que no tengan ningún escrúpulo en sacrificar a extranjeros (los soldados franceses y los marinos ingleses) para reconquistar provincias perdidas. Nosotros no queremos a los judíos. Ellos juegan el juego, su juego. Lo que nos exaspera, es la extravagante docilidad de los franceses que se convierten en los instrumentos de este complot y que aceptan por ignorancia, por imbecilidad o por venalidad, de ser los soldados de Israel, de poner el noble ejército francés al servicio de una potencia extranjera.
Porque los franceses deben ser los únicos jueces de la oportunidad de una guerra. Despojando a los judíos de su potencia política y económica, quitándoles los medios de servirse de Francia, reduciendo su influencia al nivel del de los tiradores senegaleses, no se garantizará por esto una paz eterna. Pero se adquirirá al menos la certeza que Francia no podrá ser más lanzada en una guerra por otros intereses que los suyos. Y esto será por lo tanto un progreso.
FIN.

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL JUDEO-CRISTIANISMO POR RAMON BAU.



PROLOGO
Estas páginas son sólo una pequeña introducción para la comprensión del absurdo
cristiano, sobre la esencia cristiana ante una concepción del mundo racista, radicalmente nacionalsocialista, en defensa de la raza y la mentalidad NS.
Es un resumen detallando los principales puntos de enfrentamiento entre el NS y el
cristianismo, concretándolos, planteando una base lógica para abordar este tema, superando así tanto las utopías bien pensantes como el odio ciego anticlerical, ambos errores producto de una mentalidad infantil, irreal, ceñida a un mundo fantasioso subjetivo.
Este estudio no tendría sentido en otro país que no fuera España. Los NS de todo el
mundo han superado totalmente los conceptos religiosos y cristianos para centrarse en la lucha racial. Sólo en España se han publicado algunos libros cristiano-nacionalsocialistas nacidos de la influencia nefasta del régimen reaccionario y clerical de Franco con su histérico nacionalcatolicismo.
Tratamos en estas líneas de delimitar claramente esta tendencia mística, poniéndola
en evidencia en sus contradicciones.
Es lamentable tener que perder tiempo en tratar este tema, que está totalmente
superado por el 95 % de los nacionalsocialistas del mundo, pero dado que estamos
circunscritos a España, donde el espíritu clerical y reaccionario del franquismo aún
impregna una parte de la llamada "conciencia nacional", creo que no deja de tener cierta importancia en nuestra lucha revolucionaria y racista establecer las bases contra esa mentalidad derechista.
Los puntos de incompatibilidad están referidos al cristianismo tal y como lo definió
su fundador y "Dios", Jesús, hijo de María, nacido en Bhelem, Judea. Estos puntos no han sido nunca contestados y muchos de ellos ni siquiera mencionados, de una forma concreta.
En su mayor parte son ignorados (y lo peor es que esta ignorancia es real, no es fingida o acomodaticia, es puro producto de la ignorancia y falta de estudio de las fuentes reales existentes), por los cristianos que se auto-proclaman nacionalsocialistas, la ignorancia es el peor enemigo, es la base del judeocristianismo. Una ignorancia culpable puesto que está basada en no querer estudiar, profundizar, no querer asumir datos mediante esa postura ignorante.

Contestar racionalmente a los puntos planteados sería sin duda un paso importante
para la clarificación de esa incompatibilidad entre cristianismo y NS, en el camino hacia lograr un entendimiento nuevo, basado en principios indiscutiblemente NS que pudieran ser superadores de esta situación. Creemos tácticamente muy necesaria una solución que permita absorber a los cristianos dentro de la dinámica racista y revolucionaria NS en las primeras etapas de la lucha, hasta lograr un estado NS donde estos problemas podrían ser tratados ya totalmente dentro de una renovación radical del sentimiento religioso ario sin influencia alguna de la mentalidad y cultura judía.
He insistido siempre en referirme al cristianismo originario, o sea al definido en el
Nuevo Testamento, considerado oficialmente por los cristianos como "inspirados" por Dios, palabra de fe. Evangelios, Epístolas, Hechos de los Apóstoles y Apocalipsis llamado de San Juan).
Es preciso aclarar esto, referirse al cristianismo de Jesús, puesto que el cristianismo "real" ha pasado por todas las etapas posibles de imaginar: del judaísmo radical de su inicio,el cristianismo hippy bajo el Imperio Romano, el cristianismo teológico, sumido en herejías y luchas intestinas de los llamados "Padres de la Iglesia", el cristianismo arianizado de la
Edad Media (que por supuesto mantiene valores positivos, heroicos, junto a otros totalmente negativos como, por ejemplo, la destrucción sistemática de toda la obra cultural y artística del mundo grecorromano, acusada de ser "pagana", la persecución de todo lo científico, la tiranía dogmática llevada hasta el ridículo, etc.), el cristianismo eclesiástico y corrupto de la alta edad media que termina con el pasotismo religioso del renacimiento (cuando los Papas son paganos, y es entonces precisamente cuando mayor realce artístico tiene el cristianismo... curioso. Fueron Papas y cardenales que no creían en nada los que se convirtieron en mecenas de los artistas. Y fue la reforma protestante puritana y la contra reforma jesuítica la que acabó con este despertar artístico para volver a la inquisición, al oscurantismo anticientífico. El Papa Guerrero Sixto era un perfecto pagano que sólo creía
en su poder y en el dominio terrenal, se burlaba de los dogmas y perseguía a los puritanos que proclamaban la necesidad de una vida de dolor y renuncia, pero fue el mecenas de los mejores artistas renacentistas. Y como Sixto hubieron muchos otros), el cristianismo reaccionario, carca y opulento del siglo XVIII y XIX, el cristianismo fascista (pues el fascismo sí tuvo una cierta base cristiana, al no tener una orientación racista y vitalista, radicalmente antijudía) de los años 30 para seguir con el cristianismo democrático actual (ya existente en sus bases durante la Revolución Francesa con sus curas constitucionales), y el ya existente y futuro cristianismo comunista (que tiene también su precedente en las comunidades comunistas cristianas del siglo I, leed sino "Hechos de los Apóstoles" versículo 5).
En fin, podríamos seguir detallando, y quizás en otra obra más completa daremos
una indicación de las facetas teológicas por las que ha pasado el cristianismo desde su fundación, viendo con más detalle cómo han nacido los dogmas actuales, que no tienen nada que ver con lo dicho en el evangelio. La mayoría de los ritos son de origen judío, copiados de la religión judía, y los dogmas han nacido casi todos de las luchas temporales para asegurarse el poder del papado y la iglesia frente a disidencias.Y sólo Dios sabe cuántas facetas más tomará esa secta cristiana mientras dure la superstición en la tierra.
Ante la variedad radicalmente diferente de creencias, formas y contenidos de todos
los que se han llamado cristianos, debemos ceñirnos a Jesús, único punto de referencia cristiano. Y para ello sólo tenemos los libros del Nuevo Testamento y, si se es católico, los dogmas de fe conciliares de la iglesia (sin ninguna base evangélica en la mayoría de los casos. Pues no recuerdo que Jesús dijera nada de confesarse, que jamás bautizara a nadie, ni que se llamara Dios y menos partícipe de una trinidad, nada de la infalibilidad del Papa ni de Roma como centro de una sucesión de papas, en fin... dejemos todo ello para una visión más completa del pro Problema teológico). Pero es que aún dejando de lado las locuras histéricas que la iglesia ha ido entronizando a través de los siglos por motivos políticoscomo dogmas de fe, el mal, lo anti nacionalsocialista, esta en la misma base evangélica, en
la persona de Jesús, en su palabra y su entorno.

LAS PRUEBAS DE LA ILÓGICA
Pero antes de iniciar propiamente el estudio de Jesús, veamos cuáles son las
respuestas que se han llegado a dar para intentar demostrar que el cristianismo no tiene un origen judío. En realidad la propia iglesia reconoció siempre su origen de la religión judía y bíblica, nunca abjuró de ese origen, del Mesías, de Jehová como Dios padre. Pero siempre hay gente que es más papista que el Papa, sobre todo en España...
Los principales argumentos, algunos de ellos realmente jocosos, otros interesantes,
son:
1.Cristo no era judío de raza, sino galileo y ello querría decir que era posiblemente ario.
2.El origen racial de Jesús no tiene importancia. Era hijo de Dios y por ello su raza no influía en su concepción o forma de pensar.
3.El evangelio es ario, no tiene nada que ver con la Biblia, es un libro ario en su redacción y contenido.
4.Hay grandes hombres y artistas que han sido profundos cristianos, luego el cristianismo es la religión de los arios.
5.El NS histórico apoyó al cristianismo ‘positivo’, fue cristiano.
6.Los errores están en la iglesia temporal no en Jesús.
7.Los judíos y los cristianos han sido enemigos mortales e irreconciliables
Además la "Fe" nos da una visión especial, garantía contra la lógica y la razón.
En este estudio encontraremos las pruebas de la falsedad radical y total de los
puntos 1, 3 y 6.
Veamos sólo por encima los demás puntos:
PUNTO 4: Los grandes hombres del Cristianismo
Este tema está completamente fuera de lugar. No tiene nada que ver con el tema. Ha
habido grandes hombres en todas las religiones, y los ha habido también en el paganismo y el ateísmo. Lo que todos han sido es arios, pero de cualquier religión. Lo que les hace grandes es el ser ario, su base racial, no su religión. No ha habido negros geniales pese a que el 40 por ciento de los negritos adoran a Jesús también.
El hombre ario ha sido genial bajo cualquier religión. Seguidamente doy una
mínima, improvisada, lista de grandes artistas y genios que fueron más o menos
anticristianos, por no hablar de los a-cristianos y los genios del mundo greco-romano o egipcio, paganos y con una mentalidad radicalmente contraria a los dogmas cristianos. Nietszche, Rosemberg, Unamuno, Pío Baroja, Schopenhauer, Renan, Montherlant,Drieu la Rochelle, Celine, Papini, Sorel, Spengler, Jean Cau, Gunther, L.F. Clauss, Bernard Shaw, Lovecraft, Alan Poe, Napoleón, Beaudelaire, A. Carrel, Ezra Pound, Stendhal,Voltaire, Verdi, Bjorson, etc...
No sólo es totalmente incompleta sino que renuncio a exponer una lista de todos
aquellos que siendo cristianos de bautismo no sintieron el más mínimo reparo en actuar sin tener en cuenta el serlo. Estos formarían una legión. Y aún los casos como Goethe, que criticó fuertemente la religión y en especial la Iglesia, mantuvo varias amantes y sin embargo es un genio indiscutible de nuestra raza, de la sensibilidad y maestro del honor. Por otra parte los grandes hombres cristianos, sus grandes artistas y literatos, son de los siglos XII al XVI, o sea bajo una versión arianizada del cristianismo muy diferente al cristianismo originario de Jesús. El teatro clásico español es quizás el único ejemplo mundial de un puro arte cristiano. Mientras Shakespeare se pregunta si vale la pena existir, si hay algo después, eso es impensable en Calderón. En Inglaterra era posible dudar,expresar esas dudas íntimas y básicas, preguntarse por las últimas razones, hablar sin ser teólogo, pero ello era imposible en la inquisitorial España de los Austrias. En realidad el
teatro del Siglo de Oro, al que admiro radicalmente por sus valores arios, por su nobleza y honor, sufre de ese defecto: No se sabe si escribían como hubieran pensado de no temer la hoguera, de no haber tenido la repulsiva máquina de matar inquisitorial leyendo cada letra que escribían. Quizás esa máquina represiva forzó una literatura "pro-sistema".
Bastará por otra parte leer estas líneas para darse cuenta de que los grandes artistas y literatos cristianos no estudiaron cristología, sólo creían en el cristianismo que en su época existía, que era una doctrina muy diferente de la evangélica, arianizada, que había excluido y metamorfoseado muchos trozos evangélicos por otros. Esta es la base de muchos errores:
muchos se sienten atraídos por el cristianismo medieval, los caballeros de honor
medievales. Estos caballeros muchas veces ni siquiera habían leído ellos personalmente el evangelio o la Biblia. "Sentían" como "cristianismo" una serie de valores arios, que muchas veces no son aceptables bajo la mirada evangélica como veremos. Ellos no sabían nada de cristología, no eran cristianos por la razón sino por el corazón. Si cristianismo se considera un cierto "sentimiento", entonces puede ser muy correcto (o no, depende de cada uno), pero si cristiano es el que considera que Cristo es Dios y cree en sus palabras evangélicas, saca de ellas su doctrina, acepta lo que dice como verdad revelada por Dios", entonces es sólo un judaizante.
En los primeros 10 siglos de cristianismo no dieron un sólo artista famoso, un sólo
pensador, sino que destruyeron una enorme cantidad de cultura. Fueron los cristianos
quienes quemaron los libros griegos y romanos acusados de ser libros paganos, los que
destruían las esculturas griegas a golpes de martillo (me recuerda la destrucción de la obra de Breker por los judíos aliados) por ir desnudas o representar a dioses paganos, los que aseguraron que leer a Aristóteles era condenarse, mientras no recordaban ya ni el teorema de Pitágoras, los que hundieron la cultura europea en más de 10 siglos de ignorancia y superstición. Los solsticios fueron asumidos como fiesta de Navidad y de San Juan, las leyendas paganas de héroes míticos guerreros fueron "cristianizadas" (una parte de las leyendas del ciclo del rey Arturo y los ciclos de Sigfried, ciclos Edda, etc. han sido cristianizados de una base pagana).
El emperador romano Constantino fue el primero que legalizó y adoptó el cristianismo. Es merecedor de ese discutible honor, dado que ahogó a su esposa, degolló a su hijo, suegra y sobrino y cometió toda clase de escándalos y excesos. De todas formas la iglesia le garantizó oficialmente que iría al cielo y casi lo santifica.
Claro que yo prefiero a Vespasiano o Tito, emperadores austeros, duros y heroicos,
que destruyeron Jerusalem y restauraron el esplendor romano clásico. Pero eran
perseguidores de los cristianos porque éstos se negaban a ir a las legiones y además querían destruir los templos de los demás dioses. Mejor aún Marco Aurelio, el mejor emperador romano, poeta y filósofo, austero y noble, cuya estatua iba a ser destruida por los cristianos pero se salvó porque la confundieron con una de Constantino. Los cristianos preferían a su repugnante Constantino bautizado que al pagano y noble Marco Aurelio.
Sólo al cabo de más de 800 años el cristianismo se había arianizado lo suficiente
para empezar a producir una gran cultura (que yo admiro el primero, y estudio con gran interés, como lo hago con la griega clásica sin que ello implique creer en Júpiter-Zeus).

PUNTO 5: El NS como cristiano
"Hitler creyó luchar por un país, pero luchó por todos, aún por aquellos que agredió y detestó. No importa que su yo lo ignorara; lo sabía su sangre, su voluntad. El mundo se moría de judaísmo y de esa enfermedad del judaísmo que es la fe en Jesús; nosotros le enseñamos la fuerza y la fe en la espada".
"Deutsches Requiem" de J.L. Borges

Este punto merece un capítulo aparte, dedicaremos más sitio a su estudio. Pero
avancemos algunos puntos claves de este tema:
Ninguno de los altos dirigentes del NS fue un cristiano practicante y convencido.
Unos pocos fueron teóricamente cristianos (como Hitler) aunque jamás fue un
practicante, ni le importó demasiado la opinión religiosa, ni dejó de criticar duramente algunos de sus principios, como veremos.
La mayoría "pasaban" totalmente del cristianismo, como Hess, Goebbels, etc. No
dijeron nada en contra directamente, ni nada a favor, pero participaron en acciones
tendentes a disminuir la idea cristiana, como la sociedad Thule por ejemplo, de la que era miembro Hess, entre otros.
Una buena parte fueron radicalmente anticristianos. Rosemberg, Darre, Bormann,
Himmler, Heydrich..., etc. Bormann fue un fanático anticristiano y sin embargo Hitler le nombró secretario personal suyo, luego jefe máximo del NSDAP, y delegó en él su testamento y última voluntad, fue su hombre de confianza en sus últimos años. Rosemberg como nadie contra el cristianismo y lo acusó de judío. El Papa protestó por la difusión entre la juventud nazi de la propaganda anticristiana de Rosemberg, pagada por el propio NSDAP. Himmler y Darré organizaron el "Anhenerbe" como centro de formación de una nueva espiritualidad aria contraria al cristianismo, destinada a acabar con el tiempo con la influencia cristiana en Alemania.
Por supuesto todos creían en Dios, designando como tal la raza, los valores éticos
raciales, el supremo creador natural, en fin diversos conceptos. Es por ello fácil encontrar frases de todos los dirigentes hablando de Dios, pero no del cristianismo. De ahí surge otra confusión: en el libro "Hitler y la Iglesia", por ejemplo, vemos muchas frases invocando a dios, pero muy pocas alabando al cristianismo, casi ninguna. Hitler dijo algunas como también dijo algunas en contra. Voltaire creía en Dios, atacó como nadie al ateísmo, pero desde luego no era cristiano. Los romanos invocaban a Dios cada día pero no eran cristianos. "Dios con nosotros" no quiere decir que haya que creer en una trinidad establecida por un tal Jesús de Belén, Judea.
Hitler no era practicante, no dudó en prohibir las organizaciones religiosas, prohibir las encíclicas papales contrarias al NS. En el "Mi Lucha" no hay más que 2 o 3 frases dedicadas al cristianismo, alguna a favor de su estructura eclesiástica, otras en contra de sus principios. En su vida pública apoyó lógicamente al cristianismo en tanto gobernaba un pueblo cristiano, pero en su vida particular no aceptó jamás intromisión religiosa. Se suicidó sin importarle nada la condenación eterna de la iglesia, sin haberse preocupado nunca de confesarse o de reglamentar sus relaciones con Eva Braun.
Hitler ni siquiera en su último momento se recuerda de Cristo ni del futuro "cielo".
Nunca quiso saber nada de los sacramentos, ni pidió jamás auxilio religioso personal, ni tuvo confesor en la paz ni en la guerra.
Si los curas tienen razón Hitler estará en el más profundo infierno por suicida, claro que como Jesús nos indica que en la puerta del cielo estará Abraham, comprendo que Hitler quisiera ir al infierno.
Veamos, por ejemplo, la nota de protesta de la Santa Sede al gobierno
nacionalsocialista en fecha 29.1.36:
"Los argumentos del asunto Rosemberg están subordinados al hecho de la
penetración oficial y semioficial, por medio del sistema escolar, de las doctrinas de este alto oficial del estado, que demuestran un espíritu de lucha contra la iglesia. Fue la presión oficial y oficiosa la que hizo penetrar estos escritos en todos los sectores de la enseñanza pública. Esta situación, debidamente comprobada por el Vaticano, perdura y perjudica la paz interior, la conciencia de los fieles y la educación de la nueva generación. De esta fuente viene diariamente el veneno de agitación contra la iglesia y la difamación de la misma y la de sus líderes".
Reproducimos aquí dos frases de Hitler contra el cristianismo no como prueba de
que fuera anticristiano sino de su indiferencia absoluta religiosa. La autenticidad de "Consideraciones Finales" ha sido muy debatida. Yo creo que refleja bien el pensamiento de Hitler al final de la guerra, pero no tanto el de 1932. Hitler en 1945 era mucho más crítico respecto al cristianismo que al principio, evolucionó hacia una radicalización del racismo frente al estilo "fascista" y a la moral cristiana. No pretendo pues demostrar que Hitler era anticristiano, pues no lo era, sino sólo que era indiferente a la religión, fuera de sus consonancias tácticas y políticas.
"Cada uno puede hoy constatar con pesar que, en el mundo antiguo, mucho más libre que
el nuestro, el cristianismo introdujo en él el primer terror espiritual".
Mi Lucha. N.E.L., pág. 452
A. Hitler

"El cristianismo no es una fe en Dios nacida del carácter germánico, sino una religión
impuesta por la fuerza, que contradice la esencia germánica".
"Consideraciones finales". Ed Lado, pág. 19
A. Hitler

El Papa Pío XI redactó una encíclica brutal contra el nacionalsocialismo,
condenándolo oficialmente. El cristianismo nunca se ha retractado de ello. Hitler por
supuesto contestó prohibiendo la difusión de la encíclica, favoreciendo la creación de una Iglesia Evangélica alemana que mantuviera una fidelidad al NS y que agrupase a los cristianos alemanes. Poco después del concordato Hitler prohibió a todas las organizaciones cristianas, exceptuando las de caridad. Muchos conventos fueron expropiados. La organización de Jóvenes Católicos fue prohibida.
Las razones de la Encíclica (que es posterior al Concordato) de Pío XI son lógicas:
el racismo es inadmisible para un cristiano, la prohibición de matrimonios mixtos también,la exclusión y persecución legal contra judíos también, el aborto eugenésico, la mística de los S.S., en fin un montón de asuntos son inaceptables para la iglesia por poco que se siga el evangelio. Para el cristianismo es inaceptable la prohibición de matrimonios entre negros católicos y blancos. La iglesia aceptaba la prohibición de matrimonios entre judíos dereligión y cristianos, pero no entre judíos conversos y cristianos. En una palabra el racismo es el punto que separa radicalmente NS y Jesús. En los demás puntos hay tensiones pero se llegar a un arreglo a partir de interpretar muy "generosamente" el evangelio. Esto es lo que indica la encíclica. Ya veremos en este texto que hay muchos otros puntos de
contraposición.
En junio 1934 se dictó una ley por la que "Los diarios no deben contener secciones
religiosas". Por orden del 23-4-34 "Queda prohibido usar prendas con características por las que puedan ser reconocidos los miembros de cualquier organización de jóvenes católicos".
Bajo el NS se editaron muchos libros anticristianos, por miembros del partido NS,
sin problema ninguno, pese a las protestas del Vaticano, y con ayuda económica de
ministerios y órganos del partido NS La curia episcopal de Berlín publicó una lista de docenas de estos libros: "Yo acuso, la corrupción bajo la cruz", "El materialismo del cristianismo", "La crueldad cristiana contra la mujer alemana", "Roma versus Reich",
"Roma tal cual es", "El estado colectivo: objetivo judío y cristiano”, "Una confesión judía:
el cristianismo", etc... Estos libros eran legales y apoyados por organizaciones dentro del partido.
Los teóricos del NS fueron casi todos sin excepción anticristianos como Gunther,
Rosemberg, Rhan, etc... Los centros teorizantes como Anhenerbe, Sociedad Thule, Centros S.S., grupos de estudio de "Sangre y Suelo", etc. fueron centros de anticristianos. Se organizaron por el partido fiestas bajo simbología pagana, actos de reivindicación de la religión aria nórdica, etc.
Como vemos había una fuerte campaña anticristiana, y no paró en ningún momento.
Por supuesto con ello no quiero decir que el NS fuese anticristiano por esencia, en realidada-cristiano, dejo libertad total, procuró evidentemente asumir el cristianismo popular en la táctica, pero en su seno de desarrollo siempre una base racial aria no muy favorable al cristianismo. Decir que el cristianismo y el NS estuvieron unidos es tan necio como decir
que el NS fue un movimiento de lucha contra el cristianismo.
Quizás sea un buen ejemplo ver las palabras del teniente coronel Tejero en su carta
abierta:
"Como cristiano sé que todos los hombres somos iguales, que lo único que cambia
son las circunstancias. Por eso no creo en la existencia de razas privilegiadas."
Esta frase es propia del fascismo cristiano, pero inaceptable para el racismo
nacionalsocialista.

PUNTO 2: El origen racial de Jesús
Esta objeción sólo tiene validez para los que se crean que a Dios se le ocurrió la
peregrina idea de convertirse en hombre para librarnos de ese "pecado original" bíblico. Por supuesto si se cree en ello la raza física de Jesús no tiene gran importancia dado que es todo él un milagro. Por otra parte creer tal cosa es suficiente para poder creer después cualquier otra.
De todas formas, aún así, hemos de dejar claro que si Jesús fuera Dios lo sería
"contra el estilo ario". No me gustaría tener como Dios a un hombre que se pasa su vida invocando a Abraham o Moisés, enseñando que los judíos son la salvación y que se debe cumplir su Ley, proclamando Dios a Jehová y demás zarandajas que veremos al analizar los evangelios.
Además, no entendemos qué razón tendría un Dios en hacerse hombre y ser
crucificado, sin tener la idea del pecado original y la necesidad de redención. Pero esa idea de pecado original y la necesidad de redención es de origen bíblico, es judía. Sólo si se cree en la Biblia es plausible entender eso del pecado original. Y la promesa de la venida del "Mesías redentor" está en la Biblia dada por Jehová, en ningún otro sitio. No nos gusta tener por Dios a quien se declara Mesías, "Enviado de Jehová".
Por supuesto encuentro una salvajada propia de los judíos el que se le crucificase,
los arios somos tolerantes en religión porque estamos convencidos de que nada se sabe
seguro y matar por una inseguridad es propio de locos histéricos. De todas formas no se pueden quejar los cristianos porque ellos han sido los que más gente han matado por nimias discusiones teológicas. Los cristianos han matado tantos "herejes" como para sentirse hermanos de Stalin. Jesús es demasiado judaizante para agradarme como Dios, aunque lo fuese. Contestaría como el réprobo del verso de "Las Flores del Mal": "No quiero!".

PUNTO 7: Cristianos y judíos enfrentados
Juan Crisóstomo es el autor del primer escrito antijudío de toda la historia de la
iglesia. Su "Escrito contra los judíos" data de 380 D.C., y dice por ejemplo: "Hermanos cristianos, ¿qué vais a hacer a las sinagogas? Si queréis celebrar la pascua venid y hacerlo en nuestros propios templos".
Los cristianos de los 3 primeros siglos rezaban en sinagogas, iban a ellas a leer los
libros "santos", y a celebrar la pascua judía, etc., sus libros cristianos eran todos de origen judío. Melitón hace en 160 d.C. un Canon o lista de libros sagrados cristianos con la Biblia y otros libros judíos incluidos, e indica para su localización que estos libros se leen y se encuentran en la sinagoga.
Los primeros teólogos son judíos como Papias o Clemente Romano. Los cristianos
leían los Apocalipsis de Esdras o el de Baruch, judíos, junto a los judíos de la sinagoga. El Libro de Judith era un libro normal de oración entre los cristianos.
El que después cristianos y judíos se hayan matado por esos mundos no quiere decir
nada respecto al dispar origen del cristianismo, sino todo lo contrario: los cristianos, como los judíos, siempre han sentido ese odio teológico, esa satánica manía de asesinar a quien no es "ortodoxo" respecto a las más peregrinas manías y supersticiones.
Hasta el Concilio I de Jerusalem, una vez muerto Jesús, era obligatorio ser judío para ser cristiano, era obligatorio cumplir la Ley de Moisés y circuncidarse. Fue un judío exfariseo, Pablo de Tarso, quien quitó estas normas para poder expandir el cristianismo, ante la oposición inicial por parte de los apóstoles. Las persecuciones del primer siglo fueron entre judíos: la sinagoga, dominada por los fariseos, perseguía a los cristianos como herejes, como secta heterodoxo. Es el mismo caso que protestantes y católicos, que se mataron durante siglos y ello no quiere decir que no tengan un origen común. Los cristianos rezaron en las sinagogas durante más de dos siglos.
Los sacramentos son todos de origen judío: el bautismo era ya practicado por los
judíos como símbolo de la pureza del alma, la confirmación y la ceremonia de imposición de manos a los sacerdotes es de origen judío, usada en la consagración de los rabinos, así como los "óleos santos" que se usan son de origen judío también. La confesión era también practicada por los judíos (nunca por los arios) y de ellos se tomó. El entierro cristiano es también de origen judío, pues mientras los arios quemaban el cuerpo, los judíos los enterraban en tierra, como hicieron con Jesús. Y por ello ahora hacen lo mismo los cristianos, lo que, dicho sea de paso, es una bárbara costumbre, infecta y repugnante.
La lucha entre judíos y cristianos a nivel global no llegó hasta mucho más tarde,
siglos después de la fundación cristiana, y no impedía que los cristianos siguieran leyendo la Biblia. Fue la lectura de la pasión de Jesús la que provocó el odio antijudío entre los neófitos cristianos que la oían de los sacerdotes y predicadores. Si la hubieran leído ellos con calma hubieran visto que sólo eran culpables, los fariseos y su partido, no el pueblo
judío, pero no la leían y no hacían diferencias como es normal entre las masas. Esto creó el antisemitismo cristiano.
Por otra parte, incluso en plena Edad Media, si un judío se convertía sinceramente al
cristianismo era aceptado totalmente y dejaba de ser "judío malo". El enfrentamiento de cristianos y judíos fue religioso, sectario, no racial.
Por supuesto se tenía recelo ante conversiones "forzadas" no muy sinceras, pero
cuando la conversión era voluntaria y sincera la iglesia siempre la aceptó. Cualquier Papa con los evangelios en la mano puede condenar el racismo sin temor a contravenir a Jesús.
Cualquier día tendremos un Papa negrito, para placer y regocijo de los NS cristianos.
Hace pocos años el Gran Consejo Rabínico judío anunció una revisión del juicio a
Jesús, y reconoció el error del Sanhedrín en su condena, revocando la sentencia por ser obra de una presión política de los fariseos. Estoy seguro de que nunca dirán lo mismo de Hitler y su obra!!.
Tito o Vespasiano, grandes emperadores romanos, que destruyeron Jerusalem y
humillaron al pueblo judío, fueron a su vez encarecidos perseguidores del cristianismo dado que éstos apoyaban a los judíos en sus lloros por Jerusalem. Los cristianos eran sólo una secta de judíos en aquellos tiempos. Tácito nos dice que los cristianos son una secta judía de fanáticos. Claro que Vespasiano o Tito no perseguían a los cristianos o judíos por su religión sino por su acción política, por la sublevación de Judea y por negarse los cristianos a servir en las legiones y a aceptar la autoridad imperial.

PUNTO 8: La Fe
Queda y quedará siempre la fe como "refugio de pecadores", salvación de
ignorantes, escarnio de pensadores, negación de realidades. Fe que mueve montañas,
admirable escudo frente la razón, ante cuyo poder mi voz calla. Allí donde la ilógica reina se silencia la verdad, y miro asombrado, saludo a los héroes de mundos quiméricos,soldados de guerras fantasmales, quijotes de molinos inexistentes, locos de la farándula,soñadores de irrealidades imposibles, ... gloria a ellos por la fe. Amén.

LA BIBLIA
"Cuando Jehová os haya entregado a las naciones degollad a todos sin perdonar a ningún hombre y no os de lástima de nadie".
Deuteronomio

El caso de la Biblia es realmente significativo de la ilógica cristiana. Ni los mismos cristianos NS se atreven a declarar públicamente su repudio a la Biblia judía, llamada por ellos "Antiguo Testamento". Yo he visto a un NS negarse a asumir públicamente una frase que ponía "la Biblia es judía". Era una especie de miedo a decir esa verdad, se crea una dicotomía vergonzante a este respecto: Mientras a nivel personal no pueden por menos que reconocer la infamia de este texto judío, como cristianos le tienen un apego instintivo. En la Alemania NS hubieron grandes presiones de los fanáticos protestantes alemanes (lectores consumados de la Biblia) para que no se la condenase oficialmente. La iglesia evangelista alemana reconoció que la Biblia sólo era respetada como "Apoyo al Nuevo Testamento",
pero tampoco se atrevió a condenarla. Sólo en las S.S. se dejó clara esta condena. Los cristianos NS no saben qué hacer con la Biblia, lamentan que exista.
Las razones de esta reserva es que una condena clara y tajante de la Biblia lleva a la corta a echar piedras sobre el mismo Jesús y su doctrina, como se ve claramente si se leen con cuidado los evangelios. El propio Jesús basa muchas de sus frases, posturas y hechos, en temas y conclusiones bíblicas.
Pero es imposible defender la Biblia, llamada Thora por los judíos, libro infame no
sólo por su origen sino por su contenido. No sólo está hecho por judíos sino que su esencia es sionista, merece ser judío.
El "Thora" o Biblia está compuesto por una serie de libros de origen diverso en el
tiempo, todos ellos escritos por judíos, y considerados como "sagrados" para los judíos.
Algunos son plagiados de temas no judíos, como el "Libro de Job" de clara raíz árabe; otros,como los libros de Moisés, son la pura esencia del judaísmo.
El que estos libros se lean con recogimiento religioso, bajo el lema "palabra de
Dios", en las iglesias cristianas, es un crimen repugnante contra el pueblo ario de esa secta.
Varias veces he tenido que salir indignado de una sinagoga cristiana, a la que asistía por compromiso social, ante la lectura de auténticas barbaridades anti-arias leídas con toda pomposidad. Y lo más curioso es que otros NS cristianos asistían con mucho respeto a esas lecturas.
Este hecho bíblico ligado al cristianismo es una constante permanente en todas las
iglesias cristianas; en todas las épocas, siempre, la iglesia ha proclamado que el Antiguo testamento es un libro sagrado, y que Cristo es el Mesías que se anuncia en la Biblia como salvador de Israel: lamentable. Ni un solo Papa o teólogo ha negado esta continuidad evangélica de la Biblia, y su consideración de "sagrada".
No vamos a entrar en demasiados detalles sobre la Biblia y su reflejo de la
mentalidad sionista, me parece superfluo insistir en un tema de todos reconocido, pero si es interesante resaltar algunos aspectos para comprender mejor la despreciable enseñanza bíblica y algunas de sus relaciones con el cristianismo.
No es preciso insistir en que consideramos casi nulo el valor histórico riguroso de las "historietas bíblicas", falsas históricamente hablando, pero que expresan muy fielmente el deseo", el "carácter" del judío. Por ejemplo ningún historiador serio puede creerse ese episodio de las plagas de Egipto y la matanza de primogénitos por las turbas angélicas de Moisés. Sabemos por las crónicas egipcias que nada de eso sucedió (y las crónicas egipcias tienen un gran rigor histórico, con fechas y hechos comprobabas en otras fuentes). Pero
este episodio muestra bien el carácter odioso, cruel, sádico de la mentalidad sionista, y de su dios Jehová.
Un estudio científico de la Biblia permite aclarar varias cosas, entre ellas quiénes
fueron sus autores reales y de qué época, no tan antiguos como se cree, sino todo lo más
hacia el siglo VI a.C.
Por otra parte todos los personajes bíblicos importantes, los grandes "padres"
espirituales del judaísmo, son, cuanto menos, unos indeseables:
* Abraham, padre y patriarca, centro del linaje judío, fue un despreciable "macarra" que
hizo su fortuna vendiendo su mujer a diversos reyes, con toda premeditación y alevosía,
como puede leerse en Génesis 12, y Génesis 22. Ello no impidió que Jesús expresara en
varias ocasiones su admiración y respeto por Abraham y lo situara en el cielo junto al
"Padre" Jehová, como veremos al analizar el Evangelio.
No sólo Abraham es ensalzado por Jesús, sino que lo es en extremo por la otra
religión de origen judaizante, el islamismo. Mohamet (llamado por -la mayoría Mahoma) se
basó también en el mito bíblico para dar base "seria" a su religión. La idea de un Dios único
para todas las razas, el universalismo proselitista, el fanatismo exterminador religioso, y los
orígenes bíblicos judaizantes unen a estas religiones. Renan nos indica cómo de las 3 únicas
religiones "universalistas" (cristianismo, islamismo y budismo), dos son de claro origen
bíblico. La desaparición de las "religiones nacionales" significó el primer paso para la
"democracia" igualitaria y la expansión del ideal judío de una ética igual, arracial, universal.
Una curiosidad: en el rito cristiano del matrimonio el sacerdote (demostrando una
falta de estudio inigualable) dice a los contrayentes "sed tan fieles como Abraham lo fue".
Curioso!, Abraham, que vendió a su esposa, dos veces cuanto menos, por dinero. Claro que
lo dicen en un sentido "figurado", de la fidelidad de Abraham a Jehová, pero no deja de ser
gracioso que se ponga este ejemplo. Es una nota más del judaísmo cristiano.
* Jacob es otro prototipo: aprovechó que su hermano tenía hambre para venderle un mísero
plato de lentejas a cambio de la primogenitura, fue un buen negocio bancario entre
hermanos judíos. Y por si fuera poco engañó a su padre en la hora de su muerte para recibir
él la bendición, un hijo ejemplar.
La circuncisión, establecida a los 8 días del nacimiento de un judío, está fundada en
el Génesis 7, como símbolo de pertenecer al pueblo elegido. Esta señal fue dada a Abraham
por Jehová. Todos los primeros cristianos, incluyendo a Jesús y todos los apóstoles, estaban
circuncidados. Se consideraba obligatorio estarlo para ser cristiano, sólo mucho más tarde
se tomó como símbolo el bautismo, sacado de las enseñanzas de Juan el bautista, que dicho
sea de paso era un judío de la tribu de Levy tal como dice el Evangelio. El bautismo se hace
hacia la primera semana del nacimiento precisamente por copiar la orden judía de la
circuncisión a los 8 días de nacer.
* José, hijo de Jacob, y gran patriarca judío que abrió Egipto a su pueblo, es el primer gran
usurero judío definido por los libros. Ver Génesis 47. El relato de José en Egipto es indigno
de otro pueblo que no sea el judío, con total desvergüenza la Biblia enseña cómo José se
aprovecha de "conocer" la llegada de 7 años de hambre tras 7 años de abundancia para
acumular el grano de trigo, y después venderlo con usura a los pobres egipcios en los años
de hambre. Les obliga a vender sus tierras y convertirse en asalariados. No es cierto
históricamente pero demuestra el carácter usurero y explotador del sionista.
* Moisés es caso aparte. Primero porque es el más importante personaje dentro del
judaísmo. Y además porque Jesús tuvo a bien reunirse con ese sionista, en olor de
misticismo y santidad, según nos cuenta el episodio de la transfiguración en el Evangelio.
Jesús alaba en varios episodios a Moisés, poniéndolo como ejemplo a seguir, como ya
veremos. Jesús era o había sido esenio, y tenía por Moisés un gran aprecio. Podemos decir
que Moisés es el Lenin del judaísmo.
De la tribu de Levy (como la madre de Jesús, María) podemos leer en Éxodo 12
como asesinó, y robó después, a los egipcios, santificando y recordando ese crimen con la
fiesta de la Pascua, fiesta que Jesús celebraba siempre con solemnidad. Fue durante esa
fiesta, en la cena pascual judía, comiendo el cordero pascual símbolo de la matanza de los
primogénitos egipcios a manos de los "ángeles" de Jehová, fue celebrando esto, cuando
Jesús estableció la eucaristía. A Jesús se le llamó y se autoproclamó "cordero pascual", y
aún ahora se toma este símbolo. Lo que indica claramente la mentalidad judía de esa secta.
Moisés dictó la Ley, que Jesús dice se debe cumplir estrictamente. Uno de los
principios de esa Ley es que la usura sólo está permitida con los gentiles.
En varios pasajes Moisés recrimina a sus soldados no haber matado a los niños y
mujeres de algunos pueblos que se le oponen.
Pero un buen día ese repugnante Jehová le entrega a Moisés unas tablas con los 10
mandamientos de la ley judía, y los cristianos en su ignorancia han tomado estos 10
mandamientos judíos como su norma ética!!. Claro que cambiaron un poco los dos primeros
(este cambio se produjo sólo al cabo de varios siglos). El mandamiento "amarás a Dios
sobre todas las cosas" está "algo" modificado del original: "amarás a Jehová tu dios sobre
todas las cosas". Y lo que se lee en el catecismo cristiano como "No tomarás el nombre de
Dios en vano", decía en realidad "no tomarás el nombre de Jehová en vano". Mera cuestión
semántica dado que el dios cristiano es Jehová, y Cristo es el Mesías (Cristo quiere decir
Mesías en Griego).
* El Rey David, padre de la estirpe bendita de Jehová, de la que debía salir "san" José, padre
un tanto "raro" de Jesús, santo ilustre del cristianismo, patrón de los padres, quizás porque
todos los padres arios son "raros" para los judíos. El Rey David fue un miserable cuyo peor
crimen, entre otros muchos, fue el de matar a su mejor general para casarse con su esposa.
* Salomón merece también un especial estudio. Uno de los más lujuriosos y viciosos de
entre los reyes orientales, adorador del vicio y el lujo, ha pasado gracias a esas lamentables
metamorfosis cristianas a ser un ejemplo de justicia. Es el autor del "cantar de los cantares",
libro inscrito en la Biblia, que ahora y antes es cantado con frenesí por los cristianos en
honor de María y de la iglesia. La iglesia o María son la "amada" que canta Salomón. Claro
que pocos se lo han leído de verdad. Los que lo lean verán que este libro es la recopilación
de versos libertinos y sensuales, dedicados a las amantes de Salomón, a las que anuncia su
deseo de tocarlas, manosearlas, violarlas y demás. Que algunos de estos versos se canten en
las iglesias en honor de María no deja de ser un jocoso sarcasmo de la ignorancia cristiana.
No vale la pena seguir, de nada valen las realidades puesto que Jesús llama a Jehová
"mi padre" y "dios verdadero", adula a Moisés y pone a Abraham en el cielo más elevado.
La fe no para en realidades.
EL NUEVO TESTAMENTO
Junto a la Biblia judía se publican normalmente una serie de libros que llamamos
"Nuevo Testamento". Básicamente consta de los cuatro evangelios considerados como
"oficiales", los "Hechos de los Apóstoles" del exfariseo Pablo de Tarso, las cartas de Pablo
y Pedro, llamadas "Epístolas", y un fantástico, ultrajudaizante e histérico, libro de locos
llamado "Apocalipsis según San Juan", digno realmente de formar parte de esta religión
absurda llamada cristianismo.
De los Evangelios ya hablaremos con más detalle, por ser la parte más interesante (y
la única) respecto al conocimiento de Jesús. De los escritos del exfariseo Pablo de Tarso
más valdría no hablar. Este judío fue el fundador de la teología cristiana, y sus obras son la
base de las actuales creencias cristianas. Fue el que estableció la visión "oficial" de la
iglesia cristiana, y el que fundó las primeras comunidades eclesiásticas. Pablo de Tarso es al
cristianismo lo que Moisés es al judaísmo: su sistematizador y difusor. Por supuesto la
iglesia considera "inspiradas por Dios" sus obras. La obra de Pablo de Tarso consistió en
rebozar de un "logos" griego la base mesiánica del cristianismo originario. Cambió
"Mesías" por "Cristo" (que significa lo mismo en griego), y dio a esta palabra el sentido de
"Dios'.' separado de la idea de Jehová originaria. Universalizó la creencia cristiana,
combatiendo a los apóstoles que eran partidarios de reservar sólo a los judíos el derecho a
ser cristiano. Pablo de Tarso es el espíritu más nefasto del judeocristianismo originario.
Sin duda la obra "Pablo de Tarso" de la gran nacional-socialista Savitri Devi es una
de las mejores obras escritas sobre este fariseo converso, fanático y taimado.
Recomendarnos leer esta obra
Sin duda el llamado "Apocalipsis según San Juan" es lo más judaizante de todo el
nuevo testamento. Esta obra es un canto a la Jerusalem milenario, victoriosa, triunfante ante
el mundo gentil. Está escrita con el estilo enigmático y simbólico, oscuro e histérico, clásico
entre los apocalipsis. Porque hay varios apocalipsis judíos, esta era una forma normal de
literatura judía, que solía escribirse cuando se creía cerca el fin del mundo. Pero es que los
primeros cristianos estaban convencidos de que el mundo acabaría enseguida. Jesús había
"profetizado" que no pasarían dos generaciones antes de que su vuelta victoriosa para juzgar
a la humanidad se realizase. Muchas frases de las epístolas, además de las del Evangelio,
nos demuestran cómo veían los cristianos el fin del mundo como algo a punto de llegar. Por
supuesto esta profecía no se cumplió, como suele ser normal en todos los "genios" que van
por ahí profetizando los fines del mundo. La iglesia lo solucionó diciendo que era una frase
"simbólica", o sea como suelen solucionarlo todos los que profetizan algo y se equivocan.
En este ambiente de "fin del mundo" se escribió el Apocalipsis. La iglesia pontificó como
dogma que lo había escrito san Juan, el discípulo amado de Jesús. Yo no lo creo en absoluto
si examinamos comparativamente el estilo del evangelio de Juan y este apocalipsis, pero
como la iglesia lo dice en plan dogmático, debe ser así. Y con ello tenemos a san Juan
definido como un judío de lo peorcito al ser autor de ese libro ultrajudío y anti-ario llamado
"Apocalipsis de San Juan".
LOS EVANGELIOS
Durante más de 3 siglos hubieron muchos evangelios admitidos por la iglesia. Es
más, algunos de los evangelios más comentados, usados e invocados por la iglesia en los
primeros siglos, son los que ahora se llaman "Apócrifos", y han sido abandonados. Los
cristianos no saben porqué, pero lo que leemos algo sí lo sabemos: en muchos casos el
abandono fue debido a que algunas frases de estos evangelios favorecían a alguna "herejía"
tan comunes en los 2 primeros siglos. Entonces el partido triunfador (que era el que estaba
apoyado por el emperador romano de turno) declaraba herejes a los demás, y condenaba el
evangelio culpable de la herejía. En fin, eso no es ningún secreto ni es negado por los
historiadores. Recordemos que el llamado "Credo", oración que recita los principios básicos
de la fe cristiana, oración llamada "símbolo de los Apóstoles" (no se sabe porqué dado que
se compuso en el siglo II, cuando todos los apóstoles eran ya un montón de estiércol),
estaba como creencia de fe la "bajada de Cristo a los infiernos". Ningún evangelio oficial
dice nada de este viaje turístico a los infiernos de Jesús, durante los tres días de su muerte.
Pero un evangelio "apócrifo" sí lo contaba. Cuando se redactó el credo como declaración de
fe cristiana este evangelio estaba de moda, era de los buenos. Después cayó en desgracia,
porque contenía frases de apoyo al arríanismo, pero los fanáticos obispos que hacían y
deshacían con la "palabra de Dios" se olvidaron de quitar esta referencia en el credo, y así
van nuestros cristianitos rezando semejante tontería con suma devoción. Cosas de locos.
De todas formas en el siglo III se decidió de una vez por todas asumir un número
dado de evangelios como oficiales. Debían ser 4 porque el profeta judío Ezequiel, en la
Biblia, había soñado con 4 animales como símbolo de los evangelistas. Si Ezequiel hubiera
soñado con una piara de 8 cerdos ahora tendríamos 8 evangelios santos. Cuentan las
crónicas del Concilio de Nicea que puestos todos los evangelios sobre el altar, cayeron
todos menos los 4 actuales, con lo que se zanjó el asunto. Muy racional y muy apropiado al
momento ese milagrito, que permitió que a partir de 300 años después de Jesús se supiera
como verdad de fe, dogma supremo del cristianismo, la palabra real de Jesús.
Claro que algunos mal intencionados, gentes de poca fe, culpables del grave delito
de pensar racionalmente, afirman que el valor de estos evangelios es muy discutible. Para
empezar no poseemos los originales sino sólo copias posteriores, traducidas además, y mal
traducidas, en un pésimo griego, Traducidas para colmo por cristianos fervientes deseosos
de resaltar la figura de Jesús, capaces de inventar cualquier cosa para ello, pero además
cristianos metidos en plena "guerra" de herejías, por lo que se puede mal pensar que era
tentador cambiar algunas frases para apoyar una idea contra otra.
Pensemos que la mayoría de los dogmas católicos se basan en pequeñas frases
evangélicas, no repetidas más que una vez en ellos. Así la eucaristía sólo se indica en la
cena pascual. La supremacía de Pedro sólo en la famosa (y falsificada) frase sobre las llaves
del cielo y la tierra. Y así muchos otros casos.
Gente incrédula afirma que los evangelios han sido modificados en muchos puntos,
que es muy raro el que Flavio Josefo, por ejemplo, no diga ni una palabra de Jesús mientras
relata con sumo detalle los hechos de Judea en su época. Y muchísimo más raro aún que en
los Documentos del Mar Muerto no se diga tampoco nada de Jesús y sus populares
milagros, hechos, muerte, etc. El silencio de los documentos del Mar Muerto es aún más
grave, dado que estos documentos son crónicas de datos, y sectas religiosas de la época de
Jesús que relatan detalles mínimos de la vida religiosa de entonces. Es inconcebible que de
ser ciertos los grandes hechos evangélicos no se nombrasen allí. Cuando se descubrieron los
documentos del mar Muerto en unas cuevas salinas la iglesia se mostró entusiasmada, creía
que se trataban de confirmaciones de una comunidad cristiana. Al traducirse y estudiarse se
vio que era de una secta de raíz esenia (parecida en su "moral" a los cristianos) y silenciosa
respecto al hecho cristiano, entonces la iglesia dejó de nombrar e interesarse por estos
documentos. Es raro que las minuciosas crónicas judiciales de Poncio Pilatos no digan nada
del juicio de Jesús que tanto le impresionó según nos relata el evangelio. Todo parece
indicar que los evangelios exageran, mienten e inventan basándose en una base cierta, en un
santón sin mucha importancia, de raíz esenia, que debió morir sin pena ni gloria. Pero su
ética esenia fue sin duda una gran novedad, en realidad el cristianismo es en gran parte
doctrina esenia, y como tal triunfó. Triunfó su universalismo ético, su amor a todo prójimo,
su complejo de autocastigo, su renuncia, su elevación del miserable.
Pero como los evangelios son revelados por Dios, todas estas dudas de la razón no
son más que pecados que se pagarán con el fuego eterno.
LA RAZA DE JESÚS
Desde un punto de vista racial, qué se puede decir de Jesús?
1.Por supuesto, si se es católico, y se cree (que ya es creer ... ) en la intervención paterna de
la palomita del Espíritu Santo hecho tercera persona de una divinidad única (ahí queda
eso!), si se cree en todo esto (y los únicos cristianos que lo creen son los católicos, puesto
que los protestantes dejaron este fardo a cambio de coger el de la Biblia aún con más pasión
que los católicos), la respuesta es un tanto especial:
¿Qué cromosomas tenía Jesús?, ¿la mitad eran de María? ¿No era de ninguna raza?,
en fin, preguntas necias, absurdas, para un asunto absurdo.
Ya varios concilios de los siglos II y III estuvieron discutiendo, y matándose, por
estas cuestiones. Sólo mucho más tarde se definió la virginidad de María como dogma de fe
católico, pese a que ningún evangelista ni santo padre de la iglesia primogénita dijese nada
de este asunto. Hoy día muchos teólogos católicos intentan sacarse de encima este fardo
insostenible quitándole importancia al asunto, pero para eso están esos locos de Lefevre,
para volver a reivindicar el carácter neutro de los cromosomas de Cristo, declarar al tal
Espíritu Santo "padre", y herejes a los que no crean esos lógicos desatinos, quemándolos en
la hoguera si les dejan, con todo ese furor sectario que heredaron de los judíos, con el
mismo odio teológico con el que los judíos lapidaban a quienes trabajaban en sábado o
esculpían una imagen de Jehová.
De todas formas, aún con un Jesús sin cromosomas, sus palabras, su evangelio, son
una continua ofensa al ario, como veremos, una continua alabanza al judaísmo y la cultura
judía. Esto lo demostraremos en el capítulo de análisis evangélico. Los cromosomas neutros
de Jesús no le impidieron ser judaizante.
En fin, quien crea en los misterios de la maternidad de una virgen, y la paternidad de
un Dios hecho tres, ha perdido el norte, ve gigantes en vez de molinos y va de quijote
histérico por estos mundos, pero además no dejarán de ver en las palabras de Jesús un claro
origen judío.
2.Si, confiando en la salud mental del lector, nos atenemos a lo que sabemos por los datos
evangélicos e históricos sobre la raza de Jesús, podemos sacar quizás algo más en limpio.
Jesús es hijo de María, eso no lo niegan por ahora ni los católicos. Del padre
sabemos menos, José parece que no sabía nada de este asunto aunque se hizo cargo
oficialmente de la paternidad. Claro que algunos dicen que el evangelio pudo no atribuir a
José la paternidad para propiciar la "divinidad" de Jesús, frente a los que lo consideraban
sólo un "profeta" (los arrianos). Pero si seguimos el evangelio tal como está, ciñéndonos a
lo aceptado por los católicos, sólo sabemos que el "ángel" de Jehová que anuncia a María su
maternidad dice unas palabras confusas que pueden ser interpretadas de varias formas.
Atribuye cierta intervención al "Espíritu Santo", pero no dice que sea "el padre" sino que
intervendrá. Pero es que el "espíritu santo" es una frase que quería decir "la voluntad de
Dios", no una persona de una Trinidad.
María no sabía nada de la Trinidad (idea que era inaceptable para su época, y que no
se usó hasta siglos, muchos siglos después).
No queda claro si el ángel indica que José le dará el hijo, que lo tendrá con otro, lo
único que queda claro es que, como dice el ángel: "Jehová le dará el trono de David su
padre y será señor de la casa de Jacob". Precioso, judío hijo de la casa de David y por
voluntad de Jehová. El ángel debía saberlo de buena tinta dado que venía del cielo.
Pero dejando de lado a los angelitos, (idea judía además, dado que los ángeles eran
una idea religiosa judía, aunque seguramente de origen persa), sabemos sólo que era hijo de
María, de Mirjam dicho en hebreo, que es como se llamaba María. Mirjam era un nombre
hebreo muy común entre los ortodoxos, especialmente entre los de la secta esenia, pues se
daba en honor a la hermana de Moisés que también se llamaba así. Ya veremos más
adelante que los esenios eran fervientes admiradores de Moisés.
En Lucas 1,36 se nos dice que María era de la familia de Elizabeth, madre de Juan el
Bautista, y en Lucas 1,5 se nos afirma que Elizabeth era de la tribu de Levy, como lo era
también su esposo. Hemos de aclarar que la Tribu de Levy era la de los sacerdotes de Israel,
que sólo se casaban con fanáticos judíos. María es pues judía de pura cepa, era lógico
además, dado que se había casado con José, puro judío de la casa de David. Jamás un
miembro de la casa de David se hubiera casado con una no judía. En los evangelios vemos
lo orgullosos que están los cristianos de la genealogía de Jesús por parte de José. Lo que es
un poco raro si sabían (para algo los inspiraba Dios!) que José no era su padre auténtico.
Pero es que no lo sabían. Ni los evangelistas, ni los primeros cristianos, apóstoles, etc.
dijeron nunca nada sobre la falsedad de esta paternidad. Fue mucho más tarde, a raíz de la
herejía arriana, cuando quisieron asegurar la divinidad de Jesús, entonces convirtieron el
"espíritu santo" en algo personal. Existente como persona, parte de Dios, y padre físico. Los
que lean los concilios verán como va apareciendo esta doctrina poco a poco a medida que se
hace necesaria para asegurar la divinidad de Jesús y con ella la infalibilidad de la palabra
evangélica, que se usaba para dar el poder a los obispos.
Pero dejando comentarios, vemos que María es judía por verdad evangélica, y por la
aquilatada opinión de los ángeles. Que dicho sea de paso tuvieron la notable idea de llamar
a ese Dios "ario" con el nombre de Jesús. Jesús viene de la palabra hebrea Jeshu, diminutivo
de Jehoshu, que es como llamaron a Jesús en su tiempo. Jehoshu significa en hebreo
"Jehová nos salvó". Así pues al rezar a Jesusito, rezáis a la salvacioncita que os dará
"Jehovaito". Claro que siempre os queda el recurso se llamarle "Cristo", que es la traducción
al griego de "Mesías", o sea de "el enviado de Jehová", no sé qué preferiréis para ese gran
ario.
Todo lo dicho es del dominio público, no es secreto ni es negado por los cristianos.
Pero no hay peor sordo que el que no quiere aprender. Para que Jesús sea ario sólo hay que
ignorar.
Vamos a tratar ahora de algunas de las "brillantes" pruebas que a cambio de no
leerse el evangelio se nos dan para demostrar que Jesús, hijo de María, es ario puro.
Nos dicen, con toda serenidad, que en el año 720 a.C. los asirios (pueblo semita)
arrasó Galilea (también lo hizo con Judea pero eso ya no lo dicen porque no conviene) y la
repoblaron. Incluso aseguran que llevaron allí a griegos (arios). Pues sí, y además todos los
judíos estuvieron desterrados en Babilonia, y hace 800 años los moros se paseaban por
Córdoba, los mongoles estaban en Rumania, no había blancos en USA y los tontos iban a
misa. Una gran prueba.
Por otra parte cuando dicen "todos" hay que pensar que se trata de textos semitas.
Por ejemplo dicen que todos los judíos fueron llevados al destierro de Babilonia, pero eso es
falso, sólo fueron unas decenas de miles, la clase dirigente y parte de sus seguidores, no
"todos" los judíos.
Que Galilea no era una zona de gran mayoría de judíos puros es algo innegable, en
realidad sabemos que nunca hubieron "puros" judíos, basta leer la obra de Feder "Los
judíos" para convencerse de que la raza judía es un cúmulo de bastardos asimilados como
pseudoraza, semitas en general. En Galilea había seguramente gran cantidad de componente
semita, pero poquísimos griegos, si exceptuamos algunas comunidades de comerciantes en
la costa. En Nazareth no debía haber ningún griego, pero en cambio sí existía una
comunidad judía ortodoxa, con su sinagoga, su comité de fariseos, y sus viajes "turísticos" a
Jerusalem por la Pascua judía. La familia de Jesús era, como hemos visto, judía y además
ortodoxa como veremos. Eran de los que asistían a la sinagoga, en la que predicó después
como rabino ("rabí") el propio Jesús, y de los que iban cada año a Jerusalem, al templo de
Jehová, por la Pascua judía, como nos dice el evangelio. Sólo los más ortodoxos judíos iban
desde Galilea a Jerusalem, viaje fastidioso en extremo en aquella época.
Como la referencia a los hechos de 800 a.C. queda un tanto ridícula, entonces nos
presentan como prueba irrefutable una frase del libro de los Macabeos del 170 a.C., donde
los macabeos dicen que llamaron a los judíos de Galilea a Jerusalem. Perfecto, todos los
judíos se fueron a Jerusalem, en Galilea sólo quedaron los griegos y algún que otro asirio
semita llegados hacia 600 años, así se hacen pruebas. Si se hubieran leído algo el libro de
los Macabeos, sin cortar las frases, no dirían estas tonterías, pero... Los Macabeos llamaron
a Jerusalem a sus partidarios para unirse a su ejército. Evidentemente bastantes judíos de
Galilea debieron ir, pero no todos en absoluto. Pero es que además, una vez terminada la
lucha tuvieron sólo 160 años para volver a sus casas, tiempo a mi forma de ver suficiente.
Pero si recuerdan la historia de los Macabeos, 160 a.C. no recuerdan en cambio que sólo 50
a.C. el gobierno del padre de Herodes el Grande, y el propio Herodes, repoblaron de judíos
no sólo Galilea sino otras zonas. Fueron años de gran expansión judía, se reedificó el templo
de Salomón, se construyeron cientos de sinagogas, se judaizó todo Israel, años de paz y
expansión. Sabemos también que sólo 27 años después de muerto Jesús, en Galilea habían
fuertes comunidades judías como demuestra el libro de Flavio Josefo al referirse a la
insurrección contra Roma. Así pues en Galilea debía haber en la época de Jesús una gran
mayoría de mestizo de judío y semita, que en realidad es y ha sido, la base siempre de la
pseudoraza judía. De arios no debía haber más del 1 por ciento en la costa, y ninguno casi
en el interior (Nazareth es del interior). Y de todas formas la familia de Jesús eran judíos
ortodoxos como demuestra el evangelio.
Como mera curiosidad contestaré a quienes se atreven a indicar como prueba de la
arianidad de Jesús el que siempre se le haya representado como un hombre corpulento de
facciones nobles y arias. (Parece increíble que se lleguen a escribir cosas así sin
ruborizarse!) Jehová nos libre!, en todo el evangelio ni en el Nuevo Testamento, no se dice
una palabra de cómo era Jesús. Por supuesto los artistas arios cristianos lo representaron
como un ario (por otra parte de hacerlo de otra forma los hubieran llevado a la inquisición).
Y los cristianos negros lo representan negrito, los jesuitas del Japón lo representaban con
una ictericia aguda... en fin ésto es un chiste en vez de un argumento...
Otra prueba curiosa es la de decir que era ario porque hablaba arameo, pues no
sabría hablar hebreo correctamente, dado que la constitución bucal aria es reacia a la gutural
del hebreo. Muy bonito. Pero es que Jesús sí hablaba perfectamente hebreo. Jesús hablaba
arameo como lo hablaban los judíos de Judea también. Si se estudiara algo de judeología se
sabría que todos los judíos del pueblo hablaban arameo, el hebreo en aquella época sólo se
usaba para los rezos religiosos, en las sinagogas y en actos oficiales. Todos hablaban
arameo, que es un dialecto semítico-hebraico, suponemos que no habremos de recordar que
el hebreo es una lengua semítica. Jesús hablaba popularmente arameo, pero sabía
perfectamente el hebreo por dos razones: porque conocía perfectamente la Biblia, que
estaba en hebreo, y porque leyó y predicó varias veces en las sinagogas, incluso en Judea,
como "rabí", y en esas ocasiones se expresó en hebreo. Los mismos fariseos le van a
consultar sobre las escrituras (la Biblia), y reconocen en Jesús un gran conocedor de ellas.
En los límites del absurdo se ha llegado a decir que si Jesús hubiera sido judío
hubiera podido recurrir contra la condena a muerte, que incluso sus discípulos hubieran
podido recurrir tal como indica el Talmud para los juicios de judíos. Es lastimoso tener que
contestar tales cosas, pero dado que se han escrito incluso, merece la pena perder el tiempo
en ello: un judío condenado a muerte por el Sanhedrín tenía tantas posibilidades de recurrir
como un campesino bajo Stalin. Las leyes Talmúdicas no se cumplían desde el día que se
promulgaron. Hay tantos ejemplos que no vale la pena comentarios. Herodes, rey de los
judíos, mató a cientos de judíos sin ni siquiera oírlos. El Sanhedrín exterminó a sectas
enteras de heterodoxos (como la secta que escribió los documentos del mar Muerto) sin
pedir permiso a nadie. Sólo 30 años después de Jesús, los fariseos juzgaron y ejecutaron a
casi todas las familias de saduceos sin más miramientos ni excusas. Juan el bautista (que era
de la tribu de Levy) fue asesinado por el capricho de la reina según nos cuenta Josefo. En
fin, la ley era una palabra hueca cuando era el Sanhedrín quien deseaba la muerte. Si Jesús
hubiera sido acusado por un particular, quizás hubiera podido recurrir y luchar legalmente,
pero acusado por el partido fariseo, por el Sumo Sacerdote y el Sanhedrín era de risa pensar
en el recurso. Si no lo mataron antes, si tuvieron que esperar, no fue por las leyes talmúdicas
sino por la ley de Roma. Si Jesús hubiera vivido sólo 10 años antes, cuando Judea era parte
del reino de Herodes, Jesús hubiera sido asesinado como lo fue el Bautista sin más prólogo.
Pero Judea estaba ya bajo el gobierno de Roma, y Roma no permitía las cosas que permitían
los judíos.
Todas estas pruebas, presentadas en libros como "La mentira del judaísmo de
Cristo", se esfuman cuando se estudia el asunto en serio. Para que Jesús no fuese judío hay
que aceptar tres misterios: la virginidad de una madre, la trinidad, la paternidad de un
Dios... y aún así era judío por parte de madre, mucho misterio para contrapesar el mero
hecho de que era judío.
LOS AMIGOS DE JESÚS
Algunos van por ahí diciendo que el único judío que existe en toda la génesis del
cristianismo es Judas Iscariote. El cuento queda entonces perfecto: sólo el malo, el traidor,
era judío, los demás eran galileos y posiblemente arios por la gracia de Dios.
Que Judas era judío es algo claro por su sobrenombre de Iscariote, que indica
proceder de un pueblo de Judea. Pero es que otros apóstoles también lo eran (y basta leer
para enterarse. No comprendo cómo se puede ignorar con tanta tranquilidad los hechos sino
es en base a mala fe). Bartolomé (ver Juan 1,47) se llama Nathanael, y Jesús dice de él: "he
aquí a un verdadero israelita en el que no hay engaño". Simón (había dos Simón entre los
apóstoles), el que no era "Pedro", (se me permitirá aclarar que eso de "Petrus" jamás lo dijo
Jesús, dado que es latín, lengua que ignoraba), bueno pues el otro Simón era judío también
como se ve en Lucas 6,1 5, al apodarlo "el Celote". Los celotes eran una secta superfanática
del judaísmo, "celosos " de la ley de Moisés. De los celotes salió la secta terrorista "los
sicarios" (llamados así por usar una “sica" o puñal pequeño para sus asesinatos) que se
hicieron famosos durante la insurrección de Israel contra Roma por conjurarse en matar al
menos a un judío no ortodoxo o un gentil antes de morir.
Juan, el discípulo amado, es judío también si es el autor del Apocalipsis tal como
indica la iglesia. Claro que yo dudo que lo sea pero para un cristiano esta duda es
"pecaminosa".
Otros tres apóstoles de origen galileo, los conoció Jesús siendo discípulos de Juan el
Bautista en Judea. Es mucho más que probable que gente capaz de seguir a un santón judío
y judaizante como el Bautista, en la propia Judea, fuesen de sangre judía en un fuerte tanto
por ciento, al menos eran fanáticos judíos de religión.
De los demás no sabemos nada. Eran de Galilea, circuncidados, judíos ortodoxos de
religión, cumplidores exactos de la ley de Moisés, así pues lo más normal es que fuesen
mestizos de judío y semita. Pensemos que todos ellos consideraron imprescindible para ser
cristiano el ser judío de religión. Todos ellos hasta el Concilio I de Jerusalem creían que el
cristianismo era sólo para judíos, fue Pablo de Tarso quien les convenció de lo contrario.
Dicho sea de paso, supongo que pocos nazis sabrán porqué Jesús eligió precisamente
a doce apóstoles, y porqué tras la muerte de Judas se siguió con este número de 12. Pues
porque esto era normal entre los santones judíos, tomaban doce discípulos, uno en señal de
cada una de las doce tribus de Israel.
En cuanto a los evangelistas: Mateo era judío, su evangelio está escrito sólo para
judíos cristianos, su segundo nombre es Levy (ver Lucas 5,27 junto a Marco 2,13 y Mateo
9,9). Los judíos tomaban normalmente 2 nombres, uno de fonología griega y el otro judío.
Esto era muy normal entre comerciantes y gentes de cierta posición (los saduceos, cargos
públicos, etc.).
Marcos era de Judea, como Judas Iscariote, tal como dice los "Hechos de los
Apóstoles". Su nombre judío era Juan... o mejor dicho Jehohanan como se decía entonces,
que en hebreo quiere decir "Jehová fue misericordioso". (Tan misericordioso como indica el
Deuteronomio 7,2 cuando pide que se asesine a los gentiles?).
Lucas no era judío sino un semita de Antioquía, corno indica también los "Hechos".
De Juan, Jehohanan, no hace falta decir nada. (No es triste que nuestros hijos lleven
como nombre Juan, de procedencia judía y de significado repugnante para un ario?). Ya
hemos dicho todo a su respecto.
En cuanto a los amigos de Jesús, con los que comía, los que le enterraron y le
trataron, conocemos de entre ellos a José de Arimatea y Nicodemo, ambos fariseos, o sea
judíos, tal como dice el evangelio.
En fin, toda una tribu de judíos son los que adornan la génesis del cristianismo.
SECTAS JUDÍAS
Estudiar el estado del judaísmo en tiempos de Jesús ayuda bastante a comprender las
premisas cristianas indicadas por Jesús. Pero claro, exige dedicar tiempo a leer
innumerables textos de la época, conocer a fondo el tema judío y su sectarismo (muy bien
ridiculizado en la película "La vida de Brian"). Baste recordar que en pocos años
aparecieron docenas de "Mesías" terminando con un levantamiento judío contra los
romanos en el año 60 d.C. dirigido por este fanatismo religioso. Sin conocer estos detalles
es imposible entender aspectos de la ideología de Jesús.
Los fariseos eran una secta judía, no eran todos los judíos ni el judaísmo. Este es el
primer error. Eran una secta popular gracias a sus santones y maestros que dominaban la
sinagoga popular y la calle, pero no dominaban el Sanhedrín. Aceptaban no sólo la Biblia
sino también el Talmud (recopilación de las enseñanzas rabínicas) como normas de la ley
judía. Un poco como hace la iglesia católica que acepta como base religiosa las enseñanzas
conciliares.
Los saduceos eran otra secta, rival y contraria a los fariseos, que dominaban el
Templo y el Sanhedrín. Eran ricos y partidarios de la paz con Roma, "progresistas" frente a
los "reaccionarios" fariseos. Sólo aceptaban la Biblia como base de la ley. Fueron
asesinados casi todos por los fariseos en el levantamiento del año 60.
Pero quizás la secta que más nos interesa es la de los esenios. Es preciso no saber
nada de judeología para no ver que la doctrina de Jesús es de pura raíz esenia. Jesús debió
ser esenio en su juventud. Los esenios eran una secta judía parecida a los "monjes" actuales,
querían la restauración mística del judaísmo, apoyaban el celibato de los "elegidos",
veneraban a Moisés, establecían una comunidad "comunista" de los bienes, prohibían las
armas. Esta secta fue formada mucho antes de Cristo, y los documentos del mar Muerto
hablan también de una secta de raíz esénica.
Jesús adoptó estos principios en su enseñanza: veneración por Moisés (basta ver las
innumerables veces que lo cita además de su famosa reunión con Moisés ... ), proclamó la
comunidad de bienes (ver sino en Hechos de los Apóstoles cómo se estableció el régimen
comunista en las primeras comunidades cristianas. Pedro, por ejemplo, asesinó mediante un
milagrito a Ananías y Sáfira sólo porque dejaron de poner en común una casa de entre todos
sus bienes. Leer Hechos 5, o bien 2,43 y 4,32. El relato de Hechos 5 es propio de Stalin e
indica un comunismo rabioso y radical, sólo que su ejecutor es Pedro, el elegido de Jesús).
Adoptó el celibato entre los "puros" (y de allí habría que sacar esa manía de la virginidad de
María, ese odio cristiano a Eros y a la maternidad sexual, tan opuesto al carácter grecoromano
ario). También apoyó el odio a las armas, a la violencia, la predicación de dejarse
golpear, y de ahí que los cristianos primogénitos se negaran a servir en el ejército romano,
creando el primer precedente de los objetores de conciencia antimilitaristas.
En fin, conociendo la secta esénica se entienden muchas frases y principios de Jesús
en los evangelios.
Jesús se enfrentó con los fariseos y saduceos, nunca con los judíos. Cuando
pronuncia la célebre frase "raza de víboras" en Mateo 23 se está refiriendo a "ay de vosotros
escribas y fariseos", frase que repite diez veces. El problema está en que el evangelio de
Juan, el último de los escritos, hecho además para gentiles de mentalidad griega, no
distingue entre fariseos y judíos. La razón es que los gentiles para los que escribe Juan no
sabrían entender esta diferencia religiosa judía, escrita 60 años después de Jesús en tierra de
gentiles. Así mientras Marcos, Mateo y Lucas dicen siempre "fariseos" al referirse a los que
persiguen a Jesús, Juan generaliza a "judíos". Pero cuando se leen los evangelios
comparados vemos que donde dice Juan "judíos", en el mismo pasaje, los demás dicen
"fariseos", se trata pues de una generalización hecha por Juan para los gentiles que no
sabían nada de la secta farisea. Ver así por ejemplo Mateo 3,7, donde dice que fariseos y
saduceos van a ver a Jesús y éste les llama "generación de víboras". Pero en el mismo
pasaje Juan sólo dice que llegan los judíos y Jesús les llama "generación de víboras e hijos
del diablo". Queda claro que como el pasaje es el mismo, Jesús llama hijos del diablo a los
fariseos y saduceos que le molestaban y perseguían, no a todos los judíos. Así pues las
famosas frases antijudías de Jesús son en realidad anti-fariseas. Así se creó el absurdo del
antijudaísmo de Cristo. A base de recortar estas frases de "hijos del diablo", dirigidas a los
fariseos como hemos demostrado, pero leídas en el evangelio de Juan que globaliza en
judíos a estos fariseos. En realidad veremos que Jesús dio muestras y pruebas de
exclusivismo projudío en grado sumo. Lo veremos pronto.
Hay muchos casos, como Mateo 19,3 y Mateo 22,15 o Mateo 22,41 donde se
especifica claramente que los ataques de Jesús son sólo para los fariseos y concretamente a
fariseos hipócritas, a los que dominaban el poder religioso judío. Ver sino Mateo 23,3: "en
la cátedra de Moisés se sentaron los fariseos. Haced pues y observad todo lo que os digan,
pero no hagáis según sus obras". Ataca al fariseísmo corrompido, pero acata el fariseísmo
"puro" moisiánico. Así pues cristianos, obedeced a vuestro "Dios" y haced lo que los
fariseos os digan!!
CRISTO DIXIT
"Te pondré como luz de los gentiles para que seas mi salvación".
Lucas 2,3 Isaías 49,6
Aunque opino personalmente que no se puede tomar el evangelio como documento
histórico referente a Jesús, dado el estilo retórico, semítico, claramente falseado, extraño a
todo rigor histórico, de los evangelios, cuyos originales se han perdido, que han sido
deformados reiteradamente; pese a considerar toda la historia de Jesús contada en los
evangelios como un mero cuento semita desde el punto de vista histórico, me voy a ceñir a
los evangelios ortodoxamente, dado que son los únicos documentos que tenemos para saber
algo de Jesús, y dado además que su texto es considerado como sagrado e inmutable por la
iglesia cristiana.
Prescindiré pues de las opiniones extra-evangélicas, basadas en el sentido común y
los conocimientos históricos de la época, para ceñirnos sólo a un análisis de¡ evangelio
como única forma de saber algo de Jesús.
Jesús nace en Belem para que se cumpla la profecía, tal como dice Mateo 2,6:
"porque de ti Belem saldrá el que apacentará a mi pueblo de Israel". Una bonita meta para
Jesús.
A los 8 días, como exigía la ley judía fue presentado al templo de Jehová,
circuncidado en Jerusalem. Eso significaba que se le aceptaba como judío; se pagaron los 5
siclos del rescate del primogénito.
Sólo una familia judía superortodoxa lo hubiera hecho: significaba que consideraban
al hijo como posesión del templo, y lo rescataban por el pago de esta cantidad.
Cada año la familia de Jesús iba por Pascua a Jerusalem. Eso sólo lo hacían los más
fanáticos judíos de Galilea, los más fieles judíos. Eso sin contar que indicaba una aceptación
de la fiesta de la Pascua judía que tiene el más repugnante significado sionista dado que
celebra la matanza de los primogénitos egipcios por Moisés.
Su primer acto público fue ir a ver a Juan llamado el Bautista, que era judío de la
familia de Levy como explica el evangelio. Juan Bautista era un santón judío que predicaba
la vuelta a la "pureza" de Moisés. Recordemos que el famoso canto "Benedictus" que tanto
cantan en las iglesias fue cantado por el padre de Juan Bautista, sacerdote del templo de
Jehová, y dice: "bendito es el señor Dios de Israel, nos levantó poderoso salvador en la casa
de David". Precioso!
Tras ello podemos leer el famoso pasaje del ayuno de 40 días. Si los cristianos que
quieren ser NS fueran estudiosos sabrían que este ayuno no era una casualidad ni un
capricho de Jesús: todos los santones judíos empezaban su vida de predicación con este
retiro de 40 días. La razón era que Moisés también lo hizo en el monte Sinaí durante 40
días, por ello todos los "puros" santones judíos lo efectuaban. Son conocidas las frases de
Jesús "no sólo de pan vive el hombre sino de la palabra de Dios", pero esta frase en el
original evangélico dice: "sino de toda palabra que sale de la boca de Jehová". Esta
redacción no gustó a los cristianos de la Edad Media y se permitieron cierto arreglo.
Del sermón de la montaña no voy a hablar aquí, podríamos dedicar todo un estudio
a estos principios cristianos de clara raíz esénica. "No resistas al que es malo", "ama a tus
enemigos", "bendice a los que te maltraten", "haz bien al que te aborrezca"... doctrina que
repugna a los fuertes y sanos pero que es la esperanza de los enfermos y bajos, de la plebe.
Religión de masas plebeyas diría Nietzsche.
La filosofía del débil, aunque sea una debilidad culpable por falta de voluntad y
esfuerzo, es la base de la caridad-compasión que destruyó el mundo ario por medio de las
masas.
El desprecio a sí mismo y al cuerpo es otra característica de los que no pueden estar
orgullosos de ser arios.
La curación del siervo del centurión es un episodio muy instructivo. Es una de las
poquísimas veces (casi sólo dos o tres) en que Jesús se ocupa de un "gentil" en sus milagros.
Y veremos cómo en los dos casos lo hace sólo tras insultar al gentil o demostrársela que es
amigo de los judíos. Basta leer Lucas 7: "cuando el centurión oyó hablar de Jesús le envió
unos ancianos judíos rogándole que viniese y sanase a su siervo. Los ancianos judíos dijeron
a Jesús: es digno de que se conceda ello porque ama a nuestra nación y nos edificó una
sinagoga". Sólo tras oír esto Jesús fue, pues el centurión había demostrado ser un rastrero
judaizante que construía sinagogas y amaba a los judíos. Si hubiera sido un
nacionalsocialista...
Hoy día aún van los cristianos en las iglesias a comulgar pronunciando las palabras
"yo no soy digno" que pronunciase ese centurión judaizante. Por supuesto este centurión no
era romano sino sirio dado que las tropas de guarnición en Jerusalem eran de auxiliares
sirios asignados a las legiones de la provincia romana de Siria.
El exclusivismo judío de Jesús es manifiesto en muchos sitios, leamos sino Mateo 9,
cuando Jesús envía a los 12 apóstoles a predicar: "les dijo Jesús: no vayáis por camino de
gentiles, sino sólo id a las ovejas perdidas de Israel". Lamentablemente Pablo de Tarso
incumplió esta orden y infectó a todo el mundo ario de su doctrina.
Leamos Juan 4,22, cuando Jesús se dirige a una samaritana no judía: "vosotros
adoráis lo que no sabéis, nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de
los judíos". Magnífica forma de expresarse un Dios "ario".
Hizo Jesús otro milagro a un gentil, y en este pasaje está el trozo más repugnante de
todo el evangelio, leed Mateo 15,21 o Marcos 7,24: "una mujer tenía una hija poseída del
espíritu inmundo. La mujer era griega de la nación sirio fenicia (era aria pues) y rogaba a
Jesús que echase fuera de su hija al demonio". "Jesús no contestó palabra". La mujer tiene
que insistir varias veces ante el silencio despreciativo de Jesús. Por fin contesta Jesús: "No
soy enviado sino a las ovejas de la casa de Israel" y añade para vergüenza de todo cristiano:
"deja primero que se sacien los hijos porque no está bien tomar el pan de los hijos y
echárselo a los perrillos".
Infamia máxima, Jesús llama perros a los gentiles e hijos suyos a los judíos. La
griega se humilla y dice incluso los perrillos debajo de la mesa comen las migajas que les
caen a los hijos". Y así logra que Jesús le de la migaja del milagro.
Este episodio evangélico debería por sí solo eliminar a Jesús de entre los judíos
aceptables, de entre nuestra mera lectura, pero los cristianos gustan de ser perrillos en la
mesa de Sión.
Sobre la vida eterna que prometió Cristo poco podemos fiar los NS, pues parece que
ese cielo bienaventurado estará bajo estricto control y uso de los más despreciables
sionistas. Leamos Mateo 8,1 1: "se situará con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los
cielos". o Lucas 13,28: "allí será el llanto y crujir de dientes, cuando veréis a Abraham,
Isaac y Jacob con todos los profetas en el reino de Dios y vosotros estéis excluidos".
También llama Jesús al cielo "seno de Abraham".
Así pues los cristianos tienen su premio en disfrutar eternamente de la presencia del
macarra de Abraham en las puertas celestiales. Pero por supuesto Jesús es ario...
No faltan episodios "arios" en el evangelio. Por ejemplo el de la transfiguración.
Jesús entra en éxtasis celestial y no tiene mejor idea que reunirse en olor de cielo con sus
amigotes Moisés y Elías, de lo peorcito del estilo sionista. Los apóstoles asistentes a ese
cónclave sionista estaban tan encantados de ver a su Moisés, que pidieron a Jesús mantener
eternamente esa reunión celestial. Claro que no debe extrañarnos mucho, Jesús era esenio y
como tal lo ensalza y proclama como santo. En Juan 5,46 dice "porque si creyerais en
Moisés me creeríais a mi" o aquello tan bonito de "no vengo a abolir la ley de Moisés sino a
cumplirla". Tampoco tenía por poco a Abraham cuando dice "por Dios fue dicho: yo soy el
Dios de Abraham".
Como los NS no creemos en Moisés cumpliremos lo que se manda en Juan 5,46, no
creyendo tampoco en Jesús.
El episodio de los mercaderes en el templo suele ser uno de los pasajes que más
gustan a los cristianos de apodo NS, pues parece que por fin Jesús se sacude de encima su
habitual pacifismo indolente para corregir prácticamente las cosas, claro que lo hace porque
no puede soportar ver al templo de Jehová profanado por los mercaderes. Jesús, un religioso
moisiánico fanático, no puede resistir ver mancillado el honor de Jehová. Yo convertiría en
cambio el templo de Jehová de Jerusalem en un establo para una división de caballería de
montaña dotada de mulos. Está claro que Jesús me azotaría, si le dejase por supuesto... Jesús
justifica la violencia cuando Jehová es ofendido, nunca más en todo el evangelio.
Poncio Pilatos es el personaje más simpático del evangelio, ario de pura cepa, y el
único cuerdo en aquel mundo de sectarios y visionarios fanáticos judíos.
Poncio Pilatos es un personaje histórico, conocido por los anales de Roma, y sin
embargo poco apreciado en su valía. Pilatos era un profundo antijudío, fue designado
gobernador de Judea por Tiberio en el momento en que este emperador romano acaba de
expulsar a los judíos de Roma y seguía una política antijudía. Por ello nombró a Pilatos
sabiendo que era radicalmente antijudío.
Su primer acto al llegar a Jerusalem fue entrar en la ciudad con los estandartes
imperiales desplegados. En los estandartes estaba la figura de Tiberio, y eso era un
sacrilegio para la religión judía. Los judíos habían conseguido de emperadores anteriores
que nunca entrasen los estandartes desplegados, pero Pilatos incumple esa norma. Los
judíos intentan sublevarse lo que permite a Pilatos reprimir con sus tropas a los judíos y
apalear a todos sus dirigentes. Pilatos era un romano orgulloso de serio, despreciativo por
los semitas, aborrecía especialmente su fanatismo religioso, totalmente ridículo para un
escéptico romano que no creía en nada más que en la fuerza de Roma.
Jesús le cayó simpático (si es que realmente participó en ese juicio evangélico de
Jesús, cosa que dudo mucho desde un punto de vista histórico) por ser una forma de
fastidiar al Sanhedrín y porque Pilatos como todo pagano grecorromano no entendía que se
quisiera matar a nadie por la mera creencia religiosa.
Pilatos fue el único que intentó reiteradamente salvar a Jesús de la muerte, el único
que sin tener motivo alguno le defendió, mientras todos sus apóstoles y seguidores estaban
acurrucados y muertos de miedo en sus casas. Pensemos que para Pilatos Jesús era un
esclavo judío sin la más mínima importancia, y sin embargo se niega a matarlo hasta que los
judíos cambian la acusación (que era en principio de "blasfemo") por la de conspiración
política contra Roma (Jesús como rey de los judíos). Incluso entonces intentó salvarlo por la
compasión.
Pero Jesús se comportó ante Pilatos como un auténtico loco, sin hablar, sin decir
nada coherente. Si leemos el interrogatorio de Pilatos a Jesús veremos a un romano juicioso
intentar sacar alguna defensa de un medio mudo que no dice nada con pies y cabeza.
La acusación contra Jesús no fue un movimiento popular sino la acusación del
Sanhedrín apoyada por el partido fariseo. El pueblo judío de Jerusalem acababa de recibir a
Jesús con gran festejo (sí es cierto ese pasaje de la entrada de Jesús en Jerusalem, cosa
también muy dudosa). Así pues la culpa de su muerte es de los fariseos y saduceos.
Pilatos nos marca el camino del ario: despreciar las supersticiones sectarias y
ocuparse de ser fiel a su raza e imperio. Pilatos cedió cuando vio un peligro para Roma, un
peligro diplomático grave, que podía llevar a disturbios en una ciudad cercana ya a la
sublevación (sólo 30 años después se produjo la rebelión contra Roma de los judíos).
Para qué seguir?, todo el evangelio está plagado de alusiones a la religión judía y a
Jehová. De la pasión de Jesús muchos están orgullosos pero no veo motivo para ello. Celso,
un romano pagano, soldado aguerrido de las legiones, escribió un tomo contra los cristianos,
en el que indica muy certeramente que a un centurión romano le hubiera dado vergüenza
sudar sangre de angustia ante el martirio de la cruz como indica el evangelio de Jesús en
Getsemaní. Muchos soldados romanos dice Celso, sufrieron torturas mucho peores que la
cruz y la flagelación sin quejarse. Dice Celso que las palabras de Jesús en la cruz "Dios mío
¿porqué me has abandonado?" no son dignas de un romano.
Comprendo que la cruz no es una broma, comprendo que un romano es mucho
hombre, pero de un Dios podía esperarse al menos tanto como de un centurión romano.
En realidad las últimas palabras de Jesús, "Dios mío ¿porqué me has abandonado?"
no tienen ningún sentido si se es cristiano. Es evidente que si se cree que Jesús era Dios esta
frase es absurda. Pero tiene sentido si pensamos que Jesús se creyó Mesías, esperaba poco
menos que bajasen los ángeles a defenderle, y ante la dura realidad se quejase de su
abandono.
Tampoco fue muy original en la última frase que pronunció antes de morir: "Padre
en tus manos encomiendo mi espíritu" dado que esta frase es del Salmo 31,6 de la Biblia
judía.
El evangelio nos indica que no rompieron ningún hueso de Jesús en la cruz, para
cumplirse las profecías. Esas profecías se refieren al cordero pascual del que Moisés
prohibió se le rompiera ningún hueso, así Jesús tiene y tuvo como símbolo el cordero
Pascual, símbolo de la salvación judía y la matanza de los primogénitos gentiles en Egipto.
En fin, no quiero seguir con más análisis, lamento en realidad el final trágico de
Jesús, como el de todo fanático religioso asesinado por otros fanáticos religiosos. De todas
formas no son los cristianos los más apropiados para quejarse de su martirio dado que ellos
martirizaron a muchísimos millones de herejes por mucho menos y de formas mucho
peores.
Por afirmar que el Espíritu Santo no era "consubstancial" al padre muchos
sacerdotes o fieles fueron azotados, torturados y terminaron quemados vivos. Es la locura de
la raíz semítica.
Tras la muerte de Jesús todos los cristianos eran de religión judía (y seguramente de
raza judía la mayoría casi absoluta), rezaban la Biblia y adoraban a Jehová. Leamos sino las
últimas palabras del evangelio de Lucas 24-52: "Volvieron a Jerusalem con gozo y estaban
siempre en el templo de Jehová, orando". Allí debieron quedarse!

A LOS IGNORANTES DE OTRO IGNORANTE
"Bastaría con no mezclar los asuntos de la ética con las fábulas absurdas en las que basáis
vuestra religión".
Voltaire
"La intolerancia religiosa de los semitas es consecuencia de su monoteísmo profético. Los
pueblos indoeuropeos, antes de su conversión a las religiones semíticas, no tomaban su
religión como una verdad absoluta, sino como una especie de herencia familiar, racial, de
casta, y desconocían la intolerancia o el proselitismo religioso: en los pueblos arios es
donde se encuentra la filosofía, el pensamiento y la libre discusión de ideas".
Renan
No sabemos nada de Dios, a duras penas podemos llegar a imaginar qué significa
esa palabra. ¿Existe Dios?, podemos contestar cualquier cosa dado que nada sabemos por
nuestros sentidos, y contestemos lo que contestemos nada ganaremos pues seguiremos sin
saber nada sobre la realidad de nuestra decisión. En realidad tan ilógico es decir "seguro que
existe un Dios personal llamado X", como decir "seguro que no existe ningún tipo de Dios
ni nada fuera de este mundo". Nada sabemos para afirmar tales cosas.
Poco sabemos de Dios y aún son tan necios los hombres que creen saber su esencia,
su voluntad, su linaje, sus deseos y ritos. Las religiones detallan cuidadosamente los sueños
de los ignorantes. Todas las teologías no son más que un montón de supersticiones de seres
que creen saberlo todo de lo que nadie sabe nada.
Parece como si sabiendo tanto de Dios, reduciéndolo a Jesús, acotándolo a los
evangelios, ciñéndolo a la iglesia, plastificándolo en los dogmas y ritos, parece como si
estuvieran así más seguros de que Dios existe pues tanto saben de él.
Mientras se arrastran bajo el peso de la farándula natural que mueve el mundo
tienen la osadía de llamarse "Hijos de Dios" cuando no pueden ni siquiera evitar una
diarrea.
Y toda esa sabiduría ignorante aún se la aceptaría, pero además se atreven a
condenar, a perseguir y obligar a todos los que no están ciegos y necios como ellos. Quien
no vea sus visiones histéricas debe ser condenado a los terribles suplicios de la eternidad,
cuando no a la persecución de sus iglesias.
"Los bienaventurados verán en el reino celestial las penas de los condenados, para que su
felicidad les satisfaga más"
Suma Teológica. Cuestión 94, Art. 1 St. Tomás de Aquino "Doctor Angélico"
Porque esos débiles y pacíficos son los odiadores de lo fuerte, los que rabian ante
quien no es necio. Sin la condena y tortura de los fuertes no serían felices los débiles.
Cristo, Moisés, Marx... o bien Iglesia, Sanhedrín, Partido... o Inquisición, Sionismo,
GPU... son todos los montajes de las utopías del amor: amor al prójimo, amor al
proletariado, amor a la humanidad, amor al débil, amor a las masas...
Si queréis creer en algo, creed en vosotros mismos, en vuestra conciencia, en la
naturaleza, en la voluntad, en el arte, en todo lo que sea real para vosotros mismos. Luchad
por el nacionalsocialismo, por la raza y por la naturaleza, por el arte y la cultura, y no os
preocupéis de los diosificados fantasmas. La naturaleza es nuestro Dios.
Si queréis creer en un Dios concreto, hacedlo en paz, no os hará más daño que vivir
autoengañados, pero tenéis derecho a hacerlo. Pero dejad a los demás elegir su posición, no
seáis tiranos por una mentira.

LA MORAL DEL ESCLAVO
"Las sociedades liberales de occidente enseñan aún con desdén, como base de su moral,
una repugnante mezcla de religiosidad judeocristiana, de progresismo cientifista, de
derechos ‘naturales’ del hombre y de pragmatismo utilitarista".
Jacques Monod. Premio Nobel de biología.
Pese a lo absurdo de la teología cristiana, a sus burdas falsedades y su judaizante
origen o textos, pese a todo, los cristianos siguen teniendo un cierto éxito al imponer su
"moral" y su deísmo en nuestra sociedad. ¿Por qué?
Fundamentalmente por dos razones:
1.Porque la realidad, la alternativa que nos ofrece la razón y la ciencia, lo que nos dice el
sentido común, es reconocer nuestra amplia ignorancia respecto a Dios. Y eso es
inaceptable para las masas, para un vulgo que necesita a Dios y su cielo eterno, que exige un
Dios concreto al que llorar sus penas y en donde adormecer sus angustias en las horas del
dolor y la muerte, precisa creer en una justicia celestial eterna y un castigo inflexible para
los "malos" que perturban su vulgaridad, y así soportar "estoicamente" su incapacidad y sus miserias, además de las perrerías que los demás les ocasionan.
Quieren creer, les gusta creer, necesitan la droga moral, y por ello pasan por alto
toda lógica, todo sentido común, aceptan las jocosas historietas que los curas les cuentan como base de su religión, los "misterios" más increíbles y los ritos más absurdos.
Creer que Mohamet fue profeta de Dios y el Coran un libro sagrado es realmente un
acto de fe ciega, sobre todo teniendo en cuenta que el tal Mohamet no tiene muchos méritos para ser profeta de nadie. Pero creer en la trinidad, en la virginidad de una madre, y en la peregrina idea de un Dios hecho hombre, Dios mismo, así por las buenas, es ya por sí mismo una demostración de las teorías de Le Bon: las masas creen cualquier cosa porque no piensan, sólo desean.
2.Además el cristianismo es una religión adaptada a las masas. No tiene exigencias,
cualquier imbécil puede ser santo. No se precisa calidad humana para "portarse bien" y "no pecar". Basta ser algo corto de aspiraciones y cumplir ese decálogo de la vulgaridad que son los 10 mandamientos de Moisés-Jesús.
La moral cristiana se reduce a ese "no pecar" y a las virtudes de la masa: perdonar,
ser dócil, pacífico, comprender...
Ya Nietszche demostró que la moral cristiana es la careta con la que se presentan los
deseos de la plebe: Templanza, prudencia, caridad, temor de Dios, amor a todo prójimo,castidad, continencia, perdón... virtudes para inactivos, para "aguantar". Muy diferentes de las virtudes arias: valor, ardor, desprecio al culpable, no esperar de Dios lo que debes conseguir tu, saber estar solo, tener hijos sanos, apreciar la belleza y la sexualidad como un bien racial, destruir al enemigo...
La moral del señor no es útil al rebaño, necesitan los corderos una moral a su
medida. La fuerza del rebaño está en su intolerancia sectaria, en el número, en el rencor contra quien no piensa como rebaño, la inquisición, la ignorancia.
Mirad la diferencia: frente "amaos los unos a los otros", poned "amad a quien lo
merezca", frente "perdonad a quien os ofenda" decid “destruid al enemigo", frente "sed mansos y humildes" gritad, “sed fuertes, luchadores, orgullosos de vuestro honor". Frente a la religión de la compasión, poned la compasión por las religiones actuales.

ARTHUR SCHOPENHAUER: SOBRE LA RELIGIÓN
(De su libro "La Moral y la Religión")
"Quizás exagero hablando contra todas las religiones porque tales crueldades son exclusivas de las teologías monoteístas, es decir del judaísmo y de sus dos ramificaciones: el cristianismo y el islamismo".
"No se puede servir a dos señores, enseña el propio Evangelio: fuerza es por tanto elegir entre la razón o Cristo. No hay término medio. Las religiones son hijas de la ignorancia,cuya vida ha de ser a la postre tan efímera como ella dure".
"Por que dura de tal modo la ignorancia. porque la instrucción del pueblo está en manos del clero. Evidentemente las ciencias proseguirán minando los cimientos del cristianismo, que al fin dará con su débil armazón en tierra".
"Es evidente la íntima identidad entre el cristianismo y la vetusta teogonía judaica".
"¿Como dudar de que los pueblos irán paulatinamente emancipándose de la Fe?. No indica otra cosa los síntomas diarios. El progreso científico amplia cada día más el horizonte mental del hombre, no siendo aventurado augurar que acabará por poseer un conjunto de conocimientos contra los cuales se estrellaran los mitos que forman el edificio del cristianismo, que se desplomará. La Humanidad crece y la religión merma, y al fin se encontrará, respecto a aquella, como el vestido de párvulo para el adolescente".

ASÍ PIENSAN LOS ARIOS
"Los héroes de la Ilíada no sentían necesidad alguna de justicia, ni suplicaban para obtener lo que podían alcanzar con su mano, porque fiaban de su fortaleza y no necesitaban que los dioses se pusieran de su parte".
E. Hamilton "La mitología griega"

"Los intrépidos en todas partes viven felices, los cobardes temen en todos sitios. Un cobarde cree que vivirá eternamente con sólo huir de la guerra".
Edda

"Oh Zeus!, que en el futuro puedan decir de éste mi hijo, cuando vuelva de sus batallas: es aún más valeroso que su padre"
Héctor en "La Odisea"
"Los dioses me han condenado a morir combatiendo en buena lid y de ello se hablará en
futuras generaciones".
Héctor en "La Odisea"

ASÍ PIENSA JESÚS

"Vosotros adoráis lo que no sabéis, nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación
viene de los judíos".
Juan 4,22

"Dios mío porqué me has abandonado?"
últimas palabras de Jesús
"Vuelve tu espada a su lugar porque, todos los que tomen espada, a espada perecerán"
Mateo 26,52

"Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen, orad por los que os
calumnian, al que te hiera en la mejilla ofrécele la otra".
Lucas 6,27

"Tenemos un patrimonio espiritual común y el pueblo de la iglesia se siente vinculado
espiritualmente a la estirpe de Abraham, nuestro padre en la Fe".
Juan Pablo II, Papa, dirigiéndose a una asamblea de judíos y cristianos.

'BIENAVENTURADOS LOS DÉBILES PORQUE DE ELLOS SERÁ EL REINO 'DE LOS CIELOS'
jesus

PENSAMIENTOS PAGANOS
"La convicción en la fuerza de la herencia ha sido debilitada por la penetración de las ideas cristianas, con su manía de la separación de cuerpo y alma"
Hans Gunther Premio NSDAP.

"Deseo que este centro cultural sea digno de un pueblo de gran cultura, a nivel de lo hecho en Externsteine, en el lugar donde fueron asesinados 4500 sajones que no quisieron convertirse al cristianismo. Queremos que nuestro pueblo esté orgulloso de su historia”
H. Himmler.

Inaguración de un centro en honor del sentimiento precristiano.
"La superstición es la mejor maestra de las masas. Sin el freno de la superstición las masas son bárbaras, crueles, volubles. Pero reducidas por las trapisonderías de la religión obedecen a sus embaucadores con mayor presteza que a sus jefes".
Quinto Curcio.Un pagano.

"EL HOMBRE NO DEBE CAER EN EL ERROR DE CREER QUE HA LLEGADO VERDADERAMENTE A LA DIGNIDAD DE SEÑOR Y AMO DE LA NATURALEZA. DEBE POR EL CONTRARIO COMPRENDER LA NECESIDAD FUNDAMENTAL DEL REINO DE LA NATURALEZA Y VER COMO LA EXISTENCIA ESTA SOMETIDA A LAS LEYES DEL ETERNO COMBATE Y DEL ETERNO ESFUERZO NECESARIO
PARA LEVANTARSE. SENTIRÁ ENTONCES QUE EN UN MUNDO DONDE LA FUERZA REINA SOLA Y
EN TODAS PARTES, DOMINANDO AL DÉBIL, AL QUE OBLIGA A SERVIR DÓCILMENTE, O AL QUE QUIEBRA, AL HOMBRE NO PUEDEN REGIRLE LEYES
ESPECIALES"
MI LUCHA, Ed. íntegra francesa, Paris 1934, pág. 243 ADOLF HITLER

"El igualitarismo, mal de nuestro tiempo, os lo digo con voz clara aunque los demás no se atrevan más que a murmurarlo: El cristianismo tiene la responsabilidad del entronamiento de dicho mal".
Jean Cau
Discursos sobre la decadencia

TEXTOS EVANGÉLICOS NO CORRECTOS¿?¿
La curación del siervo del centurión es un episodio muy instructivo. Es una de las
poquísimas veces (casi sólo dos o tres) en que Jesús se ocupa de un "gentil" en sus milagros. Y veremos cómo en los dos casos lo hace sólo tras insultar al gentil o demostrarle que es amigo de los judíos. Basta leer Lucas 7: "cuando el centurión oyó hablar de Jesús le envió unos ancianos judíos rogándole que viniese y sanase a su siervo. Los ancianos judíos dijeron a Jesús: es digno de que se conceda ello porque ama a nuestra nación y nos edificó una sinagoga". Sólo tras oír esto Jesús fue, pues el centurión había demostrado ser un rastrero judaizante que construía sinagogas y amaba a los judíos. Si hubiera sido un
nacionalsocialista...
Hoy día aún van los cristianos en las iglesias a comulgar pronunciando las palabras
"yo no soy digno" que pronunciase ese centurión judaizante. Por supuesto este centurión no era romano sino sirio dado que las tropas de guarnición en Jerusalem eran de auxiliares sirios asignados a las legiones de la provincia romana de Siria.
Leamos Juan 4,22, cuando Jesús se dirige a una samaritana no judía: "vosotros
adoráis lo que no sabéis, nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación viene de los judíos". Magnífica forma de expresarse un Dios "ario".
Hizo Jesús otro milagro a un gentil, y en este pasaje está el trozo más repugnante de
todo el evangelio, leed Mateo 15,21 o Marcos 7,24: "una mujer tenía una hija poseída del espíritu inmundo. La mujer era griega de la nación sirio fenicia (era aria pues) y rogaba a Jesús que echase fuera de su hija al demonio". "Jesús no contestó palabra". La mujer tiene que insistir varias veces ante el silencio despreciativo de Jesús. Por fin contesta Jesús: "No soy enviado sino a las ovejas de la casa de Israel" y añade para vergüenza de todo cristiano:
"deja primero que se sacien los hijos porque no está bien tomar el pan de los hijos y
echárselo a los perrillos". Infamia máxima, Jesús llama perros a los gentiles e hijos suyos a los judíos. La griega se humilla y dice incluso los perrillos debajo de la mesa comen las migajas que les caen a los hijos". Y así logra que Jesús le de la migaja del milagro.
Sobre la vida eterna que prometió Cristo poco podemos fiar los NS, pues parece que
ese cielo bienaventurado estará bajo estricto control y uso de los más despreciables
sionistas. Leamos Mateo 8,1 1: "se situará con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos". o Lucas 13,28: "allí será el llanto y crujir de dientes, cuando veréis a Abraham, Isaac y Jacob con todos los profetas en el reino de Dios y vosotros estéis excluidos".
También llama Jesús al cielo "seno de Abraham".
Así pues los cristianos tienen su premio en disfrutar eternamente de la presencia del
macarra de Abraham en las puertas celestiales.
No faltan episodios "arios" en el evangelio. Por ejemplo el de la transfiguración.
Jesús entra en éxtasis celestial y no tiene mejor idea que reunirse en olor de cielo con sus amigotes Moisés y Elías, de lo peorcito del estilo sionista. Los apóstoles asistentes a ese cónclave sionista estaban tan encantados de ver a su Moisés, que pidieron a Jesús mantener eternamente esa reunión celestial. Claro que no debe extrañarnos mucho, Jesús era esenio y como tal lo ensalza y proclama como santo. En Juan 5,46 dice "porque si creyerais en Moisés me creeríais a mi" o aquello tan bonito de "no vengo a abolir la ley de Moisés sino a cumplirla". Tampoco tenía por poco a Abraham cuando dice "por Dios fue dicho: yo soy el Dios de Abraham".
Como los NS no creemos en Moisés cumpliremos lo que se manda en Juan 5,46, no
creyendo tampoco en Jesús.
En realidad las últimas palabras de Jesús, "Dios mío ¿porqué me has abandonado?"
no tienen ningún sentido si se es cristiano. Es evidente que si se cree que Jesús era Dios esta frase es absurda. Pero tiene sentido si pensamos que Jesús se creyó Mesías, esperaba poco menos que bajasen los ángeles a defenderle, y ante la dura realidad se quejase de su abandono.
Tampoco fue muy original en la última frase que pronunció antes de morir: "Padre
en tus manos encomiendo mi espíritu" dado que esta frase es del Salmo 31,6 de la Biblia judía.
El evangelio nos indica que no rompieron ningún hueso de Jesús en la cruz, para
cumplirse las profecías. Esas profecías se refieren al cordero pascua¡ del que Moisés
prohibió se le rompiera ningún hueso. así Jesús tiene y tuvo como símbolo el cordero
Pascual, símbolo de la salvación judía y la matanza de los primogénitos gentiles en Egipto.
Tras la muerte de Jesús todos los cristianos eran de religión judía (y seguramente de
raza judía la mayoría casi absoluta), rezaban la Biblia y adoraban a Jehová. Leamos sino las últimas palabras del evangelio de Lucas 24-52: "Volvieron a Jerusalem con gozo y estaban siempre en el templo de Jehová, orando". Allí debieron quedarse!

(Judeo-cristianismo, de Ramón Bau)